Una furiosa tormenta política y judicial sacude a la Ciudad de Buenos Aires tras un polémico fallo que declaró la inconstitucionalidad del Régimen Penal Juvenil.
La resolución judicial desató la inmediata e incendiaria reacción del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien no dudó en atacar duramente la decisión de la magistrada interviniente y confirmó que avanzará de manera fulminante para lograr su destitución del cargo.
Furia contra el garantismo: pedido de juicio político inmediato
El mandatario de la Capital Federal lanzó durísimas acusaciones contra la funcionaria judicial al considerar que la medida tomada beneficia de forma directa a los delincuentes y deja desprotegida a la sociedad. “Estos jueces garantistas defensores de delincuentes tienen que quedar en evidencia. Esta sentencia está manchada de sangre.
Las declaraciones del titular del Ejecutivo porteño marcaron una postura inflexible frente a las resoluciones que flexibilizan el juzgamiento de los menores que cometen delitos en el distrito, encendiendo un acalorado debate sobre la doctrina judicial aplicada en CABA.
“No voy a pedir perdón por defender a los porteños de bien”
En su descargó público, el mandatario insistió en que el fallo vulnera los derechos de los ciudadanos víctimas de la inseguridad y garantizó que su gestión agotará todas las instancias para frenar el impacto de la decisión judicial. En esa misma línea argumental, sostuvo que “la gente de bien no puede seguir siendo rehén de decisiones que garantizan el delito”.
Para cerrar su contundente embestida contra la magistrada, el líder porteño ratificó el rumbo de su administración en materia de seguridad urbana: “No voy a pedir perdón por defender a los porteños de bien”, sentenció al reafirmar que impulsará el proceso institucional para llevar a la jueza a jury.
