El presidente Javier Milei participó este viernes de la ceremonia de jura y toma de posesión de Abelardo de la Espriella, quien asumió como nuevo mandatario de Colombia con un discurso centrado en la seguridad, la recuperación económica y el combate frontal contra las organizaciones criminales.
El acto oficial se realizó en la Arena de la Universidad de Santiago de Cali, en la ciudad de Cali, donde se reunieron las delegaciones e invitados internacionales para acompañar el inicio del nuevo mandato. Tras la ceremonia formal, De la Espriella se trasladó al Cantón Militar Pichincha, lugar desde el cual pronunció su primer discurso a la nación ante los efectivos de las Fuerzas Armadas.
La presencia de Javier Milei en la jornada marcó un hito político en la región, en el marco de la sintonía ideológica y de agenda que mantiene con el flamante jefe de Estado colombiano.
En sus primeras palabras como mandatario, De la Espriella aseguró que su gestión buscará “recuperar el orden, la seguridad y la libertad”, al tiempo que prometió una política de máxima confrontación contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales.
“Vamos a derrotar sin tregua al narcoterrorismo y a todas las organizaciones criminales”, enfatizó el presidente colombiano. En esa misma línea, envió un mensaje directo a las estructuras delictivas al plantearles dos únicas alternativas: “Someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado colombiano”.
El pronunciamiento ratificó uno de los pilares centrales de su propuesta electoral, caracterizada por la mano dura frente a las guerrillas y el crimen organizado.
Giro económico: congelamiento del gasto, reforma tributaria y fracking
Más allá de la agenda de seguridad, el nuevo presidente colombiano aprovechó su mensaje inaugural para detallar una serie de medidas de corte económico destinadas a reactivar la producción y atraer divisas.
Entre las principales iniciativas anunciadas destacan la firma de un decreto para congelar el gasto público, el impulso de una reforma tributaria estructural y la eliminación del impuesto al patrimonio. “Invertir en Colombia volverá a ser una decisión segura y rentable para ustedes, señores empresarios de la patria y del resto del mundo”, remarcó el mandatario.
De la Espriella aseguró además que su plan económico buscará acelerar la generación de empleo, incrementar las exportaciones y brindar previsibilidad al sector privado. En materia energética, confirmó un giro estratégico al autorizar la técnica de fracking para la extracción de hidrocarburos: “Vamos a autorizar, cumpliendo los aspectos técnicos, el desarrollo de fracking responsable y sostenible”, sostuvo con el fin de elevar las reservas nacionales de petróleo y gas.
Institucionalidad y garantías democráticas
En el tramo final de su alocución, el jefe de Estado buscó brindar certidumbre sobre el marco institucional que regirá durante su mandato. Prometió respetar la división de poderes, mantener un vínculo armónico con el Congreso de la República y descartó de forma categórica la convocatoria a una Asamblea Constituyente.
“En el gobierno de El Tigre se harán respetar todas las reglas de la democracia”, afirmó en alusión al apodo con el que se lo conoce en el ámbito político. Asimismo, el mandatario colombiano se comprometió a entregar el poder estrictamente al finalizar su período constitucional de cuatro años.
