La Justicia de Comodoro Rivadavia identificó formalmente a Lucas Ibacache como el hombre asesinado de un disparo en la cabeza en el barrio Balcón del Paraíso.
La investigación confirmó además que la pareja que lo acompañaba al momento del ataque es Marina Soledad Uribe, la mujer imputada semanas atrás por agredir a una joven con un cúter en el Hospital Regional.

El avance de las diligencias policiales y judiciales tras el homicidio registrado este martes por la noche en Comodoro Rivadavia permitió establecer la identidad de la víctima. Se trata de Lucas Ibacache, quien fue atacado a quemarropa pasadas las 23:00 en inmediaciones de la calle Alsina, entre Misiones y Formosa, en el sector conocido como Balcón del Paraíso.

Tras escuchar la detonación, un grupo de vecinos alertó a las fuerzas de seguridad. Efectivos de la Comisaría Segunda acudieron al lugar y hallaron a Ibacache gravemente herido sobre el descanso de una escalera. Aunque una ambulancia lo trasladó de urgencia al Hospital Regional, el hombre falleció pocos minutos después de su ingreso a raíz de la severidad de las lesiones producidas por el proyectil.
En horas de la mañana, el jefe de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia, Cristian Mulero, ratificó la mecánica de la agresión directa y confirmó que la víctima no se encontraba sola:
“Esta persona estaba acompañada de su pareja y, en momentos que se encontraba en el lugar, arriba una persona quien, sin mediar palabra alguna, le efectúa un disparo de arma de fuego”.
Confirmación del vínculo y el antecedente del cúter
El trabajo de la Brigada de Investigaciones permitió constatar la identidad de la principal testigo del hecho. Ibacache mantenía una relación de pareja con Marina Soledad Uribe, de 29 años, quien el pasado 28 de agosto protagonizó un violento suceso en el interior del Hospital Regional.
En aquel episodio, Uribe fue imputada por provocarle un corte en el rostro con un cúter y amenazar de muerte a una joven de 18 años, Camila González, en presencia de su familia. Tras la audiencia de formulación de cargos por lesiones leves y amenazas, la acusada recuperó la libertad bajo una medida de prohibición de acercamiento y contacto por 90 días.
Si bien la reapertura de este antecedente reorientó los análisis de la causa, fuentes judiciales aclararon que hasta el momento no existe una vinculación confirmada entre la agresión en el centro sanitario y el asesinato de Ibacache.
La Fiscalía y el personal policial mantienen diversas líneas de trabajo, receptando testimonios e inspeccionando el área con el objetivo de precisar si existieron enfrentamientos previos entre la víctima y el homicida, así como lograr la identificación y detención del autor del disparo.