Un nuevo capítulo de altísima tensión judicial sacudió los pasillos de los tribunales federales de Comodoro Py.
El exmano derecha del exministro de Planificación Julio de Vido, Roberto Baratta, se presentó a declarar en el marco de la investigación que se le sigue por presunto enriquecimiento ilícito y ocultamiento patrimonial. Acompañado por su defensa técnica, el exfuncionario kirchnerista no solo rechazó categóricamente los cargos en su contra y ratificó sus versiones previas, sino que además fue a fondo contra la conducción del proceso al recusar formalmente al magistrado interviniente, profundizando el cruce en una causa de gran impacto político e institucional.
Recusación al juez Ercolini, planteo de nulidad y freno en la Corte
Durante la audiencia fijada por el juez federal Julián Ercolini, Baratta acudió junto a su letrado Rodolfo Iglesias, quien solicitó de inmediato la nulidad de la citación a indagatoria. La defensa argumentó que el juez «no es imparcial» para seguir al frente del expediente y formalizó su recusación. El entorno del exfuncionario recordó que habían presentado un pedido para lograr la prescripción de la causa; si bien la Cámara Federal rechazó dicho recurso, la defensa recurrió ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación y advirtió que el trámite procesal no puede avanzar hasta que el máximo tribunal se pronuncie.
Al retirarse del edificio judicial, el propio Baratta ofreció breves declaraciones a la prensa apostada en el lugar, ratificando los escritos que ya constan en el expediente e insistiendo en que la citación carece de validez legal por los vicios denunciados por su patrocinante.
Justificaciones sobre la mansión en el country y el patrimonio familiar
La investigación penal busca determinar si Baratta experimentó un incremento patrimonial injustificado durante su paso por la función pública y si utilizó a integrantes de su núcleo familiar como «personas interpuestas» para testaferrar y disimular la titularidad de diversos bienes. Entre los activos bajo la lupa judicial figuran vehículos de alta gama, propiedades varias y una ostentosa mansión ubicada en el Country Club Mapuche, en la localidad bonaerense de Pilar.
Respecto a las sospechas por los inmuebles, el exfuncionario brindó justificaciones precisas ante la Justicia:
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Mansión en el country Mapuche: Aseguró que la propiedad fue adquirida por sus padres en el marco de un «proyecto familiar» destinado al descanso de fin de semana y veraneo.
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Departamento en la mira: Afirmó que la vivienda fue comprada exclusivamente por su esposa en el año 2006 y cancelada en dos pagos, época en la que él aún mantenía otro vínculo matrimonial.
De este modo, Baratta intentó desvincular sus ingresos estatales de la compra de los inmuebles investigados, mientras la causa aguarda definiciones clave en la máxima instancia judicial del país.
