Caso Nahuel Gallo: Elisa Trotta criticó el rol de la AFA tras la liberación.
La reciente liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, quien permaneció detenido 448 días en Venezuela por orden del régimen de Nicolás Maduro, ha generado una fuerte controversia en el arco político y diplomático. Si bien el regreso del cabo fue celebrado oficialmente, la exembajadora de Venezuela en Argentina, Elisa Trotta, cuestionó con dureza la intervención de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en el operativo de traslado y la exclusión de otros ciudadanos argentinos que aún permanecen en cautiverio.
La diplomática advirtió que no se debe permitir que ciertos sectores intenten capitalizar políticamente el regreso del gendarme. Según La Nación, Trotta subrayó que la libertad de Gallo es fruto de una lucha de 14 meses encabezada por su familia, su esposa y el Gobierno argentino, y no de una gestión aislada de último momento. Durante su descargo, la exembajadora planteó interrogantes sobre la selectividad del proceso: «¿Por qué no trajeron a Germán Giuliani? ¿Por qué no lo hicieron antes?», sentenció en referencia al abogado argentino que continúa preso en el país caribeño.
El drama de Germán Giuliani y la exclusión del vuelo
La principal crítica de Trotta y de la familia Giuliani reside en que el avión dispuesto para el traslado de Gallo regresó al país con plazas vacías, dejando atrás a Germán Giuliani. Vanesa Giuliani, hermana del abogado, relató el dolor que significó ver que su hermano no formaba parte del contingente. «Fue muy duro ver que mi hermano no vino con Gallo. En la AFA nunca lo tuvieron en cuenta», expresó, tras recordar que inicialmente la familia optó por el silencio debido a la tensa relación diplomática entre ambas naciones.
La familia Giuliani comprendió con el tiempo que el caso del abogado se trataba de una desaparición forzada, lo que los llevó a buscar visibilidad en los medios de comunicación para exigir una «fe de vida». Según relataron, existía la firme esperanza de que ambos argentinos fueran liberados de forma conjunta dada la supuesta «simpatía» o llegada de la entidad futbolística con el gobierno de Delcy Rodríguez, situación que finalmente no ocurrió.
Críticas a la gestión y el pedido de intervención internacional
Elisa Trotta fue determinante al señalar a «quienes quieren adjudicarse este regreso», sugiriendo que la mediación de la AFA podría haber tenido un alcance mayor si realmente existiera la voluntad política de interceder por todos los detenidos. Para la exembajadora, resulta incomprensible que, si la capacidad de negociación era tal, se haya permitido que otro ciudadano argentino permanezca bajo la custodia de lo que calificó como una dictadura.
Por su parte, Vanesa Giuliani concluyó que, ante la falta de resultados integrales en las gestiones locales y deportivas, la única solución viable para la libertad de su hermano podría llegar a través de la mediación de Estados Unidos. Mientras tanto, el caso de Nahuel Gallo —quien fue detenido en diciembre de 2024— queda marcado por el alivio de su retorno, pero también por la sombra de una negociación que, para muchos, resultó incompleta y discrecional.




