La rosca política en el Congreso de la Nación entró en una fase de máxima tensión. Tras sufrir un durísimo golpe de realidad en el Senado, la gestión libertaria activó un plan de contingencia para blindar su iniciativa más preciada y recuperar la iniciativa política.
En una jugada a todo o nada, el Gobierno desplegará un batallón de economistas de línea dura con el objetivo de sellar el dictamen de una reforma estructural que promete cambiar las reglas del juego financiero en la Argentina de forma irreversible.
Los cinco guardianes ortodoxos que van por el dictamen definitivo
La Libertad Avanza quemará los últimos cartuchos este miércoles a partir de las 15, en el segundo piso del Anexo C de la Cámara baja, durante un plenario clave de las comisiones de Finanzas y de Presupuesto y Hacienda. Con el propósito de presionar y abrochar el dictamen definitivo, el oficialismo convocó a cinco reconocidos economistas liberales de corte ortodoxo: Miguel Boggiano, Héctor Rubini, Ramiro Castiñeira, Aldo Abram y Claudio Zuchovicki. Ellos serán los encargados de fundamentar técnicamente los beneficios de la drástica reestructuración.
El oficialismo se vio obligado a postergar la sesión en el recinto originalmente prevista para el 19 de agosto, reprogramándola para el próximo miércoles 26 de agosto. El revés sufrido en la Cámara Alta modificó por completo el clima político, debido tanto a errores no forzados del propio Gobierno como al prematuro adelantamiento de los tiempos de especulación electoral de cara a las próximas legislativas. Esto forzó a la Casa Rosada a ceder ante las bancadas dialoguistas para recomponer un esquema de lealtades frágiles.
Concesiones a la oposición y el plan de Milei para una «emisión cero» innegociable
Para garantizar los votos del PRO, Provincias Unidas y otros bloques provinciales, la Libertad Avanza evalúa abrir el temario y ceder espacio a proyectos ajenos y no conflictivos. Entre ellos resalta una iniciativa impulsada por Gisela Scaglia, presidenta del bloque Provincias Unidas, orientada a fortalecer las competencias provinciales en el combate contra el narcomenudeo. Esta negociación se viene tejiendo desde el martes pasado, cuando las autoridades de la entidad monetaria, encabezadas por su presidente Santiago Bausili y el vicepresidente Vladimir Werning, se encerraron en el Salón de Honor de la Presidencia de la Cámara baja con los referentes aliados para limar asperezas.
El proyecto, calificado por el presidente Javier Milei como «la reforma más importante» de esta etapa de su gobierno, busca consolidar legalmente el fin de la inflación mediante un mandato único para el BCRA: preservar el valor de la moneda. La norma prohíbe de manera tajante la emisión para financiar al Tesoro o a las provincias, elimina los adelantos transitorios, prohíbe el uso de letras intransferibles y restringe el reparto de utilidades a ganancias reales, eliminando las funciones de banca de fomento. Además, busca dotar de independencia total a la entidad al exigir una mayoría calificada de dos tercios de ambas cámaras del Congreso para poder remover al presidente y directores del organismo, y deroga el artículo que permitía la participación con voz del Ministro de Economía en las reuniones de directorio.
