Una jornada de altísima tensión social y gremial se prepara para este viernes 7 de agosto de 2026 en las calles porteñas.
Diversas organizaciones sociales y centrales sindicales ultiman los detalles de lo que auguran como «la marcha más grande de la década», un despliegue masivo que unirá el barrio de Liniers con la Plaza de Mayo en una clara demostración de fuerza contra el plan de ajuste económico del gobierno nacional y la demorada negociación paritaria federal.
Recorrido, horarios y los puntos claves del caos vehicular
La movilización, enmarcada en la tradicional devoción religiosa por San Cayetano, promete colapsar los principales accesos y avenidas de la capital a lo largo de todo el día:
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Inicio matutino: La actividad arrancará temprano por la mañana con la clásica bendición de herramientas de trabajo en la intersección de las avenidas Rivadavia y Jujuy.
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Tramo principal: La columna de manifestantes se concentrará en las puertas de la Basílica de San Cayetano en Liniers para marchar de manera frontal sobre toda la traza de la avenida Rivadavia.
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Nodos de concentración intermedia: Organizaciones sociales como Libres del Sur y la agrupación Territorios en Lucha fijaron punto de encuentro en el Obelisco porteño para unificar sus fuerzas con las dos vertientes de la CTA.
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Acto central en Plaza de Mayo: Todas las columnas sindicales y de la economía popular confluirán frente a la Casa Rosada, donde tendrá lugar el discurso unificado de los referentes.
Este contundente reclamo marcará la antesala de una temporada de profunda conflictividad social y gremial en todo el territorio nacional.
frentes unidos: quiénes marchan y bajo qué consigna
El armado de esta masiva convocatoria logró agrupar a los sectores más influyentes del mapa laboral argentino. El frente social y sindical organizador está encabezado por la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), la Confederación General del Trabajo (CGT), la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma, junto con el espacio Territorios en Lucha y Libres del Sur.
Bajo el emblemático lema impulsado por el Papa Francisco, «Tierra, Techo y Trabajo», la manifestación sumará además el respaldo orgánico de colectivos de mujeres, agrupaciones estudiantiles universitarias, organismos de derechos humanos y diversos sectores profesionales, configurando un bloque opositor de amplia escala en las calles.
