El capitán de la Selección Argentina, Lionel Messi, reveló este miércoles detalles sobre el complejo estado físico en el que disputó la final del Mundial 2026
A través de la emotiva carta con la que despidió públicamente a su padre, Jorge Messi —fallecido el pasado sábado—, el astro rosarino confesó las severas limitaciones corporales con las que encaró la definición de la cita máxima, mientras paralelamente seguía a la distancia el crítico cuadro de salud de su progenitor.
«Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien», relató el futbolista en uno de los fragmentos más crudos y sinceros de su texto.
La batalla personal y el reencuentro tras la competencia
Durante la misiva, Messi explicó que su presencia en el torneo respondió a un pedido expreso de su padre antes del inicio del certamen. Sin embargo, con el correr de los partidos, el deterioro de Jorge le impidió viajar a la definición, convirtiendo el tramo final de la Copa del Mundo en un complejo trance personal y deportivo para el capitán.
Puntos destacados del pasaje revelado por el rosarino:
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Consecuencias físicas: Reconoció que intentó sobreponerse a las dolencias para ofrecerle el trofeo a su padre, pero su estado fisiológico le impidió desenvolverse en plenitud.
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El reencuentro post Mundial: Confesó la dureza del regreso al hogar: «Cuando llegué creías que habíamos perdido la final por penales», exponiendo el grado de deterioro que atravesaba Jorge en sus últimos días, lo que impidió que pudieran repasar lo sucedido en la competencia.
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El legado del consejo paterno: Pese al resultado, el delantero concluyó dándole la razón a su padre respecto a disputar el torneo: «Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo».
Las declaraciones exponen por primera vez la dimensión del esfuerzo físico y mental realizado por el capitán argentino en la etapa cúlmine de su carrera internacional.
