Alejandra Monteoliva defendió al comisario que disparó de civil frente al Congreso y aseguró que usó una escopeta de ruido.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, salió a respaldar públicamente al comisario inspector Gustavo Gauna, quien quedó en el centro de la polémica tras ser fotografiado disparando un arma larga de civil y sin identificación visible durante el operativo represivo frente al Congreso en el marco de las protestas contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Justificación oficial y dudas sobre el armamento
Durante una visita institucional a la Bolsa de Comercio de Córdoba, la funcionaria intentó despejar las críticas sobre el accionar del jefe de la división de Lucha contra Organizaciones Criminales. “Por la foto que vi, es una escopeta de estruendo, un arma de ruido”, expresó la ministra, restando gravedad al episodio y retrucando que el dispositivo solo emite estruendos.

Sin embargo, las declaraciones generaron cortocircuitos técnicos y políticos. Desde el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) advirtieron que el tipo de armamento registrado en las imágenes es apto para disparar municiones de plomo, cuyo uso está estrictamente prohibido en operativos de seguridad interior.
Consultada sobre la ausencia de insignias identificatorias en el uniforme de civil del comisario, Monteoliva ofreció una justificación imprecisa: “Es probable que ese comisario o subcomisario haya tenido la placa colgada. En un operativo la gente de investigaciones está de civil, tienen una campera con el logo y deben colgarse la placa”, sostuvo, pese a que las evidencias fotográficas difundidas no muestran ningún elemento identificatorio en su indumentaria.
Contraataque y balance de heridos en las fuerzas
Para desviar el eje de los cuestionamientos hacia la actuación del efectivo, Monteoliva apuntó contra los manifestantes que acudieron a la movilización. “Que expliquen los que van con la maza, los que llevan un martillo, esos son los que tienen que explicar qué fueron a hacer a una manifestación pacífica”, cuestionó.
En la misma línea, la ministra endureció su discurso contra las protestas semanales en las inmediaciones del palacio legislativo: “Que expliquen los que rompen, los que destruyen, los que queman con agua caliente a los gendarmes”, reclamó, al tiempo que cifró en más de doscientos los efectivos policiales y de seguridad que debieron ser apartados temporalmente por lesiones sufridas durante los disturbios, mencionando casos de gravedad en la columna.
