El mercado de los combustibles en la Argentina atraviesa horas de máxima incertidumbre. Con un petróleo internacional desbocado y cotizando por encima de los tres dígitos, la presión sobre las pizarras locales es insostenible.
Mientras la mayoría de las petroleras ya aplicaron remarcaciones en todo el territorio nacional, todas las miradas apuntan a la compañía de mayoría estatal, que hasta el momento resiste los incrementos pero podría actualizar sus precios en cualquier momento.
La tensión geopolítica en Medio Oriente dispara el barril de Brent
El conflicto bélico y la escalada de hostilidades entre Estados Unidos e Irán continúan manteniendo en vilo a los mercados energéticos globales. El Estrecho de Ormuz se consolida como el epicentro geográfico de este enfrentamiento, afectando directamente las rutas de transporte marítimo del crudo.
El barril de petróleo Brent operaba al promediar la jornada del viernes a US$ 105,5, registrando un leve retroceso del 1,3% con respecto a su cierre anterior, pero manteniéndose holgadamente por encima del umbral crítico de los 100 dólares. Esta constante inestabilidad internacional repercute de forma directa e inmediata en el esquema tarifario del mercado argentino.
Subas en surtidores y la postura clave de YPF
Ante este panorama internacional, la casi totalidad de las compañías petroleras que operan en el país remarcó los valores de sus surtidores en las últimas horas. Los ajustes aplicados oscilan entre el 2% y el 5%, dependiendo de la región geográfica y del tipo de producto (naftas o gasoil).
La única excepción en el mercado local sigue siendo YPF. La compañía con mayoría de acciones estatales aún no remarcó los valores al consumidor, pero fuentes del sector anticipan que la decisión de un nuevo ajuste podría concretarse en las próximas horas para achicar la brecha con sus competidores.
Respecto a este escenario, el CEO de la compañía, Horacio Marín, dejó en claro la política comercial de la firma al sostener: «Si el petróleo sigue por encima de los US$100 los argentinos vamos a pagar ese precio porque es libre mercado». Sin embargo, el directivo remarcó que las determinaciones de la empresa no responden exclusivamente a oscilaciones diarias, sino a la evaluación integral del contexto financiero, considerando la alta volatilidad que experimenta el crudo por los acontecimientos bélicos en Medio Oriente.
