La tensión social vuelve a escalar al máximo nivel y la educación pública quedó en el ojo de la tormenta.
En un durísimo cruce contra el sector sindical, el Poder Ejecutivo salió al cruce de las organizaciones docentes y no docentes que confirmaron una huelga total de actividades para las próximas horas. Lejos de ceder ante las presiones callejeras, las autoridades oficiales salieron a blindar su estrategia de negociación con una jugada que promete profundizar de lleno la batalla de cara al inicio del segundo cuatrimestre.
«Es puramente político»: la dura respuesta de Pettovello a los gremios
A través del Ministerio de Capital Humano, la cartera conducida por Sandra Pettovello ratificó formalmente la convocatoria a la mesa paritaria sectorial para el próximo primero de septiembre. De esta manera, las autoridades buscaron desarticular la validez del paro nacional programado para este miércoles 12 de agosto. El Gobierno calificó la protesta de «carácter político» y sentenció que la medida de fuerza no responde a un reclamo legítimo o genuino debido a que la gestión estatal no incurrió en ningún tipo de incumplimiento contractual o legal.
Desde los despachos de la Subsecretaría de Políticas Universitarias recalcaron con insistencia que el área educativa se ha manejado en todo momento bajo el estricto cumplimiento de las normativas vigentes y en los términos dispuestos por las resoluciones de la Justicia. Por tal motivo, el texto oficial emitido por la Casa Rosada ratificó que la fecha del encuentro salarial de septiembre fue pactada bajo el cronograma establecido de forma oportuna, restándole total entidad al cese de actividades convocado por los trabajadores.
Huelga total y amenaza de bloquear las aulas por una semana
La contraparte sindical, sin embargo, mantiene el pie en el acelerador y ratificó que la protesta de este miércoles se ejecutará con un apagón educativo total y sin asistencia a los puestos de trabajo. Las principales organizaciones reclaman de manera urgente una recomposición salarial real y denuncian el pago de una deuda acumulada que estiman en un 28,5% hasta el mes de junio, sumado a la exigencia del cumplimiento total de la Ley de Financiamiento Universitario. A esto se le añade el reclamo por los gastos de funcionamiento de las altas casas de estudio, criticando la falta de transferencia de un incremento del 20% que estaba formalmente contemplado para dicho concepto.
La Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (Fatun) confirmó su adhesión total al cese del miércoles, pero el panorama promete volverse aún más crítico. La Conadu Histórica redobló la apuesta y anunció una nueva jornada de protesta extrema de mayor duración: un paro nacional total que se extenderá desde el martes 18 hasta el sábado 22 de agosto, lo que amenaza con paralizar por completo los claustros académicos de todo el territorio nacional si el Ministerio no modifica su postura actual.
