Sosa explicó que la menor afluencia de visitantes respondió a una combinación de aspectos climáticos, económicos y eventos de alcance masivo.
«Los números no han sido buenos y el promedio nacional no llegó al 50% de ocupación. Si no se alcanza ese porcentaje no se llega al punto de equilibrio, pero entendemos que fue una temporada particular, con varios elementos que influyeron al mismo tiempo», detalló el dirigente.
Entre las razones principales, destacó la demora en las precipitaciones níveas y la coincidencia con el calendario deportivo internacional: «La nieve llegó más tarde de lo habitual y mucha gente sigue el estado del clima desde el teléfono antes de viajar. A eso se sumó el Mundial, que hizo que muchas personas priorizaran quedarse para ver a la Selección. Sin embargo, ahora estamos observando un mayor pedido de presupuestos y reservas para agosto, lo que nos hace pensar en una recuperación».
Respecto del escenario socioeconómico, el representante gremial empresarial reconoció el impacto en la demanda interna, aunque ratificó el posicionamiento patagónico. «A gran parte de la clase media le cuesta más destinar recursos al disfrute y las vacaciones, pero seguimos convencidos de que el destino tiene un enorme potencial. Desde la promoción turística se hicieron los deberes y ahora debemos seguir trabajando para sostener ese posicionamiento», agregó.
La conectividad con Chile como eje estratégico para la región
Uno de los puntos centrales para consolidar la actividad en la Comarca Andina radica en agilizar el tránsito en los pasos internacionales con el país vecino, especialmente para captar la demanda proveniente de la Región de Los Lagos.
Sosa remarcó la importancia de avanzar en acuerdos operativos que dinamicen el flujo vehicular: «Tenemos un mercado potencial de más de un millón de personas a muy pocos kilómetros. Si logramos una conectividad eficiente, como ocurre en otros pasos internacionales, ese movimiento turístico también llegará a nuestra comarca y generará un fuerte impulso para toda la economía regional».
En ese sentido, valoró el trabajo articulado entre el ámbito público y el sector privado para concretar las mejoras de infraestructura y gestión de fronteras. «Creo que esta vez se alinearon los planetas. Hay voluntad de los gobiernos, de los municipios y del sector privado para concretar este proyecto. La integración con Chile puede marcar un antes y un después para el turismo de la región y abrir una nueva etapa de crecimiento para toda la Comarca Andina», concluyó.
