La localidad chubutense de Trevelin, famosa por transformar su paisaje rural cada primavera con la floración de sus campos, vuelve a posicionarse a la vanguardia de la innovación patagónica.
El reconocido enólogo provincial Darío González Maldonado, en alianza estratégica con el productor floral Juan Carlos Ledesma, desarrolló King’s Blood, un inédito fermento espumoso elaborado a partir de pétalos de tulipanes rojos cultivados en la región.
El desarrollo combina el atractivo paisajístico y turístico del valle con la vitivinicultura de autor, logrando un producto sin precedentes en la industria nacional.

La receta y la ciencia detrás del fermento

La idea original surgió al evaluar el destino de las flores al finalizar la temporada alta de turismo. En diálogo con +P, González Maldonado recordó el momento en que comenzó a gestarse el proyecto:
«¿Qué harán con estos pétalos tan hermosos a fin de temporada?», se preguntó el enólogo antes de presentarle la propuesta a Ledesma para investigar el mercado y confirmar la inexistencia de antecedentes similares.
El proceso de elaboración se llevó a cabo bajo el método tradicional champenoise en las instalaciones de la bodega de garage Ayestarán Allard, en la localidad de El Hoyo. La selección de las hojas rojas se realizó de forma minuciosa, pétalo por pétalo.
«Si yo lo tuviera que llamar, sería un fermento espumoso esto que hice», detalló el experto, confirmando que la bebida cuenta con 10,8% de graduación alcohólica, un pH de 3,03 y una acidez total de 5 gramos por litro. «Ya pasó las pruebas de laboratorio en Mendoza y está listo para ser consumido. Ahora viene el degüelle, que es la eliminación de las borras», agregó sobre la fase final del proceso.
Perfil sensorial y maridaje sugerido

Técnicamente clasificado como un brut nature por su bajo nivel de azúcar residual (1,88 gramos por litro), el espumante destaca por un tono sutil a la vista y notas delicadas al olfato.
«Aromas muy sutiles y delicados que me recuerdan a flores blancas… en boca es muy suave y se puede maridar con tortas y tartas, langostinos con leche de coco, ostras… todos platos sutiles y delicados», explicó González Maldonado sobre el maridaje ideal.
«Si yo lo comparo con el mundo del té, sería como un té blanco, que son tés muy finos y delicados», añadió el enólogo, destacando que a la vista llama la atención por un tono similar a la «piel de cebolla» obtenido a partir de recipientes de acero inoxidable. «Hice todo en acero inoxidable», concluyó, al tiempo que adelantó que trabaja en un futuro espumante de frambuesa.
El trabajo de campo y las expectativas turísticas
Por su parte, el productor floral Juan Carlos Ledesma detalló la recolección de la materia prima en su establecimiento, el cual supera las cuatro hectáreas y cuenta con más de 3,5 millones de bulbos de 42 variedades.
«Nosotros plantamos los tulipanes en otoño y a partir de ahí quedamos en manos de Dios», expresó entre risas sobre las duras condiciones climáticas del invierno patagónico, destacando que tras la cosecha manual de pétalos «ahora ya se ve el producto con un color increíble. En septiembre le daremos los toques finales».
Respecto al nombre comercial, Ledesma aclaró el origen de la marca y la alianza con el enólogo:
«Es una sorpresa la repercusión que está teniendo este producto, nos llamaron varios enólogos de Ushuaia, de Buenos Aires; es muy motivador. Siempre pensamos en el producto Tulipanes Patagonia, pero el nombre del espumante será King’s Blood (sangre de rey), como la variedad de estas flores», sostuvo el productor.
«Yo soy fanático de la sidra, pero él me propuso hacer este espumante… y seguimos a rajatabla todas sus indicaciones», completó sobre la labor técnica de González Maldonado.
El lanzamiento oficial del espumante King’s Blood está programado para coincidir con el Día de la Madre y el pico de floración primaveral, período en que Trevelin recibe la mayor afluencia de visitantes del país.
