Una drástica sacudida sacude a los mercados financieros internacionales tras semanas de altísima incertidumbre energética.
En medio de los marcados vaivenes que venía registrando la cotización del crudo desde el estallido del conflicto armado en Medio Oriente, el barril de petróleo quebró una barrera psicológica determinante al desplomarse por debajo de los 100 dólares este martes. El sorpresivo retroceso responde de manera directa a los anuncios emanados desde Teherán, donde el gobierno iraní se mostró dispuesto a destrabar la navegación marítima y reabrir el estratégico tránsito comercial por el Estrecho de Ormuz.
Giro diplomático de alto impacto y la sombra de una reunión histórica
La reacción de los mercados no se hizo esperar ante las señales de distensión en Medio Oriente. La variante del crudo Brent promedió las operaciones a US$ 98,5 por unidad, marcando una contracción cercana al 2% en comparación con la jornada anterior. Se trata de la cuarta rueda consecutiva en terreno negativo para el precio internacional de la energía, un alivio esperado por las principales economías del planeta.
Los analistas económicos consideran creíble este escenario de desescalada bélica. Este clima de incipiente pacificación cobra mayor volumen ante un rumor de máximo alcance geopolítico: la factible reunión privada entre el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y su par de Irán, Masoud Pezeshkian, en el marco de la cumbre diplomática de la Asamblea General de la ONU que se desarrolla en Nueva York.
La presión de la FED sobre el Brent y el impacto real en los surtidores locales
El repliegue del petróleo también encontró un catalizador de peso en el plano monetario internacional. El reciente fortalecimiento del dólar, impulsado por el incremento en la tasa de interés fijada por la Reserva Federal (FED), aplicó una severa presión vendedora en los mercados. Esta apreciación de la divisa estadounidense encareció la compra de barriles de crudo para aquellos operadores que negocian con monedas extranjeras, amplificando el sesgo bajista durante las últimas horas.
Pese a este importante respiro internacional, los automovilistas y expendedores de combustibles en la Argentina deberán mantener la cautela. Si bien la cotización del Brent cayó por debajo de las tres cifras, la referencia actual de US$ 98,5 todavía se sitúa muy por encima del valor de referencia cercano a los 80 dólares sobre el cual se calculan los precios internos de las naftas y el gasoil en el mercado nacional.
