El ministro de Economía cerró filas con el Presidente en medio de tensiones políticas e internas.
En medio del incipiente revuelo político generado por la agitada danza de candidaturas presidenciales —incluso en los pasillos de la propia fuerza oficialista—, el ministro de Economía, Luis Caputo, irrumpió con un contundente y tajante respaldo a la figura del presidente Javier Milei.
Caputo en clave política: «No hay otra persona para mantener el rumbo»
Durante su exposición en la Jornada Abierta de Charlas organizada por la Sociedad Rural Argentina (SRA), el titular del Palacio de Hacienda cerró filas de manera categórica tras afirmar que «no hay otra persona con el nivel de convicción y conocimiento para mantener el rumbo, que es lo único que tenemos que hacer. No hay otra alternativa».
El encuentro reunió a destacados referentes del ámbito público y privado para debatir los motores del desarrollo nacional, contando con paneles dedicados al análisis político, la comunicación, la energía, la minería, la economía del conocimiento y el agro.
En ese marco, Caputo enfatizó enfáticamente: «Tenemos que purgar nuestro pasado y la única persona que garantiza ese rumbo es Javier Milei»,advirtiendo sobre la absoluta necesidad de consolidar las políticas económicas implementadas y esquivar cualquier intento de cambio de dirección.
Rigor fiscal, la alianza estratégica con el agro y números récord
El ministro remarcó que la Argentina atraviesa condicionamientos históricos severos debido a la pérdida de credibilidad de sus instituciones, por lo que defendió la vigencia de un esquema fiscal y monetario sin fisuras.
Al señalar el equilibrio fiscal como la columna vertebral de la gestión, advirtió sobre la extrema complejidad de preservarlo en el tiempo: «No demos por sentado lo que se ha logrado. No solo es difícil llegar, sino mantenerse. Haber logrado el equilibrio fiscal como lo logramos nosotros no es fácil», subrayó ante la concurrencia.
En relación directa con el sector agropecuario, Caputo celebró la articulación alcanzada al definir que «hoy con el campo somos un equipo fuerte; ustedes valoran el esfuerzo que hemos hecho hacia el campo y nosotros valoramos su respuesta».
En ese sentido, fundamentó el impacto del programa económico repasando métricas clave: la superficie sembrada saltó de 41,7 millones a aproximadamente 44,5 millones de hectáreas (un incremento cercano a los tres millones), al tiempo que se registraron récords en exportaciones agroindustriales y bovinas, picos productivos en cosechas de trigo, maíz y girasol,expansión de las ventas lácteas al exterior, niveles máximos en producción y consumo de huevos, e hitos en la adopción tecnológica para ordeñe. «Cuando el Estado les saca el pie de encima, el sector privado se desarrolla, crece y da los resultados que al final favorecen a todos los argentinos», concluyó.
