Facundo Moyano se quedó sin representación legal en la causa en la que se lo investiga por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género contra su expareja, la modelo Candela Arizaga.
Los abogados Alfredo Gascón y Miguel Ángel Molina presentaron su renuncia formal por «desavenencias insalvables» en la estrategia defensiva, horas después de que la Fiscalía rechazara un nuevo pedido para levantar la orden perimetral.
La decisión de la Justicia ratifica las medidas cautelares dispuestas por la fiscal Florencia Nocerez, las cuales obligan a Moyano a mantener una distancia mínima de 300 metros respecto de Arizaga y a abstenerse de todo tipo de contacto mientras avanza la investigación penal.
Las razones de la renuncia y la violación de la perimetral
El apartamiento de los letrados se confirmó tras la negativa de la Fiscalía a dar lugar al pedido de la defensa para revocar la restricción de acercamiento. La investigación judicial se mantiene abierta y suma nuevos frentes de análisis para determinar si existió un incumplimiento de las órdenes dispuestas.
En ese marco, la Justicia porteña analiza imágenes de cámaras de seguridad de un hotel ubicado en el centro de la Ciudad de Buenos Aires, donde Moyano y Arizaga habrían estado juntos a pesar de la perimetral vigente. La fiscalía ya retiró el material audiovisual del establecimiento para constatar si se concretó dicho encuentro.
La tensión entre el exlegislador y sus letrados se habría intensificado además luego de que la fiscalía detectara que Moyano no se encontraba en el domicilio que fijó formalmente en el barrio porteño de Belgrano, situación que motivó consultas directas del órgano judicial a los profesionales.
El testimonio de Candela Arizaga ante la fiscalía
La causa tuvo su origen el pasado 4 de agosto, tras la difusión de videos en los que se observaba a la modelo corriendo por la Avenida del Libertador al 5400. Sin embargo, en su declaración ampliatoria del 24 de agosto, Arizaga se presentó junto a su abogado para desmentir haber sido víctima de violencia por parte del dirigente.
Durante su exposición ante la fiscalía, la influencer reconstruyó los momentos previos al hecho y explicó que habían compartido actividades familiares, una visita al estadio de River Plate y una jornada en el departamento:
“Como no tenía sueño, empecé a consumir cocaína”.
Arizaga relacionó la situación vivida en la vía pública con un brote provocado por el consumo de sustancias y afirmó tener escasos recuerdos de esa madrugada:
“No recuerdo ni haber estado mal, todo me lo olvidé”.
Asimismo, la joven negó agresiones por parte del exdiputado durante la relación iniciada en enero de este año. Aunque reconoció que pudo haber dicho que la perseguían debido al estado de confusión que atravesaba en ese momento, descartó haber sido golpeada o privada de su libertad.
