En el marco del Día Mundial de los Tumores Ginecológicos, que se conmemora cada 20 de septiembre, especialistas llaman a aumentar la concientización sobre los cinco tipos de cáncer que afectan al sistema reproductor femenino: cuello uterino, endometrio, ovario, vulva y vagina
En conjunto, representan alrededor de 10.800 nuevos diagnósticos anuales en el país.
A diferencia del cáncer de mama, que cuenta con amplia visibilidad, o del cáncer de cuello uterino, que dispone de herramientas concretas de prevención (vacuna contra el VPH y Papanicolaou/test de VPH), otros tumores representan desafíos de detección particulares:
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Cáncer de cuello uterino: Cuenta con prevención primaria a través de la vacuna contra el VPH (incluida en el Calendario Nacional de Vacunación) y prevención secundaria mediante controles ginecológicos periódicos.
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Cáncer de endometrio: El signo de alarma más característico es el sangrado uterino anormal, especialmente cualquier sangrado posterior a la menopausia.
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Cáncer de ovario: No dispone de un método de tamizaje poblacional asintomático. Sus síntomas suelen ser inespecíficos y confundirse con trastornos digestivos o pélvicos.
Diagnóstico oportuno e innovación en tratamientos
Especialistas destacan la importancia de no minimizar molestias persistentes como distensión abdominal, dolor pélvico o saciedad temprana. Asimismo, la historia familiar (genes BRCA1 y BRCA2) resulta clave para identificar a pacientes con mayor riesgo genético.
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Pruebas moleculares: La incorporación de estudios genéticos en biopsias (BRCA, HRD y FRα) permite caracterizar el tumor de ovario para aplicar terapias dirigidas y antiangiogénicas.
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Derribar barreras: Desde la Fundación Donde Quiero Estar (FDQE) remarcan la necesidad de agilizar los tiempos entre la primera consulta, el diagnóstico especializado y el acceso equitativo a los tratamientos.
