El presidente Javier Milei busca sostener el rumbo económico en la antesala del año electoral, en medio de tensiones políticas internas y señales contrapuestas en el empleo, la industria y la inflación.
Mientras la Casa Rosada intenta destrabar el tratamiento del Presupuesto Nacional y avanzar con la suspensión o eliminación de las PASO, el oficialismo busca encauzar la relación con la jefa de bancada, Patricia Bullrich, tras los desencuentros generados por la redacción del proyecto presupuestario.
Detrás de las variables fiscales y financieras, el frente político registró marcados movimientos durante la semana. La reacción de Bullrich —quien advirtió que no quiere ser tomada por tonta tras calificar como «una bomba atómica» las modificaciones inconsultas en el capítulo de Discapacidad— evidenció las fricciones en la conducción parlamentaria. Ante el impacto, el Ejecutivo confirmó que revisará ese apartado, retomará el diálogo con los bloques aliados para evitar prorrogar la emergencia en 2027 y dispondrá un refuerzo de fondos.
Obstáculos por las PASO y negociaciones con los gobernadores
La suspensión de las elecciones primarias se mantiene como un objetivo estratégico de Balcarce 50 para simplificar el mapa electoral de cara a la reelección de Milei. Sin embargo, el debate parlamentario encuentra resistencias.
En ese contexto, el armado político sumó contactos con mandatarios provinciales. Diego Santilli encabezó reuniones con Raúl Jalil (Catamarca), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Carlos Sadir (Jujuy) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). Aunque desde las provincias valoraron el cumplimiento de compromisos —«Milei cumplió y avanzó con el acuerdo por zonas frías y cálidas», señalaron dos gobernadores—, la discusión sobre el esquema electoral aún no logró consensos definitivos.
Contraste en la actividad: entre el empuje primario y el freno fabril
La fotografía económica expone realidades heterogéneas. Datos de la Secretaría de Trabajo reflejan la pérdida de 136.410 empleos registrados y el cierre de 8.734 empresas en el primer semestre, compensados parcialmente por la suba del cuentapropismo e informalidad, que trepó al 45%.
Asimismo, la Encuesta Permanente de Hogares (EPH-Indec) ubicó el desempleo en 7,9%, con impacto en aglomerados como el Gran Córdoba, Gran Santa Fe y el Conurbano bonaerense. Pese al dinamismo en la minería y el petróleo, la mora crediticia registra niveles elevados en provincias productivas como San Juan (35,6%), Salta (31%) y Neuquén (23,6%).
En términos del Producto Interno Bruto (PIB), el acumulado anual muestra una suba del 2,2%, apuntalada por sectores primarios:
-
Pesca: +44,7%.
-
Minería: +16,4%.
-
Agro: +6,9%.
En contrapartida, el comercio minorista y mayorista no registró variación (0%) y la industria manufacturera cayó un 2,1%, situando el uso de la capacidad instalada en 58,2%.
Las pautas del Presupuesto y el frente externo
El proyecto de Presupuesto proyecta para 2027 un crecimiento del 4% del PIB, una inflación anual del 18% (frente al 32% estimado para el cierre de 2026) y una recuperación del salario real del sector privado del 25,4%, tras la caída del 3% acumulada este año. A nivel fiscal, prevé un superávit primario de 1,3% y un excedente financiero de 0,2%.
En materia de Educación Superior, las planillas asignan $7,3 billones para las universidades públicas frente a los $11 billones solicitados por los rectores, implicando un recorte del 33% orientado a sostener la pauta de superávit en un contexto de recaudación contractiva.
El escenario se completa con un frente internacional exigente. La reciente suba de tasas dispuesta por la Reserva Federal de Estados Unidos para contener la inflación (3,4% interanual) fortaleció al dólar a nivel global y encareció el crédito exterior, condicionando la aspiración oficial de retornar a los mercados voluntarios pese a la solicitud de autorización para endeudamiento por US$ 34.000 millones incluida en el proyecto. Pese a las variables, Milei ratificó la orientación ante legisladores oficialistas al sostener que el rumbo económico no es negociable.
