Un terremoto político sacudió al oficialismo en la provincia de Buenos Aires tras la sorpresiva e intempestiva renuncia de la mediática concejal de La Matanza, Leila Gianni, a las filas de La Libertad Avanza.
A través de un extenso descargo difundido en sus redes sociales, la dirigente anunció su alejamiento definitivo con fuertes cuestionamientos hacia la conducción del espacio, asegurando que se trata de una determinación “profundamente meditada”. Gianni sentenció con dureza la pérdida de sensibilidad social del espacio oficialista al afirmar de manera contundente que «desde las fuerzas del cielo ya no se puede comprender al pueblo».
Fuertes acusaciones: «La macroeconomía no puede borrar la vida cotidiana»
La edil matancera, quien en su momento fue una de las caras más visibles de la gestión libertaria, justificó su partida al señalar que no desea integrar un proyecto que deja afuera a millones de argentinos y se olvida de las necesidades de la gente. Aunque reconoció la importancia inicial de ordenar la macroeconomía y combatir a los sectores que lucraban con la pobreza, advirtió que las variables fiscales no pueden dar la espalda al comerciante, al emprendedor y al trabajador que no llega a fin de mes. Asimismo, cruzó a quienes la cuestionaban de forma interna por su alta presencia territorial, remarcando que recorrer los barrios no es hacer campaña, sino cumplir con la responsabilidad política asumida ante los vecinos.
En otro de los pasajes más picantes de su comunicado, Gianni denunció que la política no puede transformarse en un negocio personal para hacer caja con el poder de turno ni para ocupar cargos de manera decorativa. Al respecto, reveló que alertó sobre estas irregularidades en todos los niveles correspondientes sin recibir respuesta alguna, interpretando ese silencio como una postura de complicidad. Paralelamente, lanzó una dura alerta sobre la realidad del conurbano al señalar que en los barrios el narcotráfico avanza sin freno mientras las familias quedan desamparadas, apuntando también contra la gestión provincial de Axel Kicillof y el intendente Fernando Espinoza por dejar a La Matanza convertida en «tierra de nadie».
El fin de la pertenencia libertaria y el salto a una «nueva fuerza»
Leila Gianni insistió en que abandonar la estructura oficialista no implica renunciar a sus ideales, sino ser consecuente con sus principios de defensa territorial. En ese marco, ninguneó los ataques de los militantes digitales del espacio manifestando que no le importa el accionar de los trolls, sino el pulso real de la calle. Con un discurso desafiante, anticipó que no piensa dar un paso al costado de la actividad pública y confirmó que se sumará de forma inmediata a un nuevo armado político en construcción.
La concejal adelantó que formará parte de una «nueva fuerza que nace de abajo», caracterizándola como un movimiento que «no se frena, no negocia y es irresistible». De esta manera, Gianni prometió continuar su labor sin necesidad de pedir permisos ni ostentar cargos, cerrando definitivamente su etapa libertaria para proyectarse en la arena política bonaerense.
