El campo argentino atraviesa una jornada de euforia económica tras registrarse una fuerte escalada internacional y nacional en las cotizaciones agrícolas.
Durante este martes, la soja logró su precio más elevado en lo que va de la gestión del presidente Javier Milei, impulsada por un contundente rally alcista en la Bolsa de Comercio de Chicago que impactó de lleno en los puertos del Gran Rosario, alcanzando los valores más altos de los últimos tres años.
Este sorpresivo salto de cotizaciones genera un escenario sumamente favorable para la economía nacional, en un contexto clave donde aún resta comercializarse un volumen multimillonario de la cosecha.
Récord en Chicago y disparada en los valores locales del puerto de Rosario
En el mercado de Chicago, el grano de soja experimentó un importante salto del 2,25% (un incremento de US$ 10,9), cerrando la jornada en los US$ 484,19 por tonelada, cifra que representa el valor máximo registrado desde diciembre de 2023. La tendencia positiva contagió de inmediato a los subproductos clave para la balanza exportadora del país: la harina de soja trepó US$ 8,05 para cotizar a US$ 388,67 por tonelada, mientras que el aceite se disparó de US$ 33,29 a US$ 1.601,2 por tonelada.
En la plaza local, los valores alcanzaron cotizaciones no vistas en tres años. Según explicó Jeremías Battistoni, analista de mercados de AZ-Group, la soja disponible se negoció entre los US$ 365 y US$ 370 por tonelada, mientras que el contrato a mayo para la nueva cosecha cotizó en US$ 356 por tonelada. De esta manera, considerando que aún restan comercializarse 24,6 millones de toneladas de la campaña 2025/2026 y con un valor FOB en torno a los US$ 500 por tonelada, el stock de producción no vendida representa una caja potencial de US$ 12.300 millones.
Las tres razones globales que explican la explosión de precios
El fenómeno económico responde a una combinación de factores climáticos y geopolíticos en los principales mercados globales. El motivo central radica en el severo deterioro que sufrieron las condiciones de los cultivos en Estados Unidos.
A este escenario se suma el aumento en la cotización del petróleo, que impulsó directamente la demanda y el precio del aceite de soja, junto con las elevadas expectativas del mercado respecto a que China mantenga un ritmo constante de compras de mercadería estadounidense.
