El presidente Javier Milei convocó de urgencia a los diputados y senadores nacionales de La Libertad Avanza a la Casa Rosada para marcar la hoja de ruta de los proyectos de ley estratégicos que busca sancionar en el Congreso.
Con un estilo didáctico y personalizado, el jefe de Estado decidió desplegar una «master class» ante sus parlamentarios, utilizando marcadores y pizarra dentro del Salón Héroes de Malvinas de Balcarce 50 para detallar el corazón técnico de las iniciativas parlamentarias.
Estrategia para las Malvinas y la reforma del Banco Central
Este formato expositivo ya había sido utilizado previamente por el Presidente durante la presentación de la reforma a la carta orgánica del Banco Central (BCRA), expediente que aún aguarda su debate en el Senado. En esta oportunidad, la prioridad del bloque oficialista se centra en el proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional, enfocado en afianzar la posición diplomática argentina sobre las Islas Malvinas y endurecer drásticamente las sanciones contra empresas que operen de forma ilegítima en el archipiélago.
El Poder Ejecutivo se encuentra puliendo los detalles finales de este borrador, el cual no solo se entregará a los legisladores libertarios en los próximos días, sino que también será compartido con las autoridades del PRO, tal como acordaron el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, durante la reunión mantenida en la sede gubernamental con Cristian Ritondo y Fernando De Andreis.
Negociaciones clave por la reforma política y el futuro de las PASO
De forma paralela, el Gobierno nacional presiona para destrabar la reforma política. Pese a no contar todavía con los votos necesarios en la Cámara Alta para lograr la eliminación definitiva de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el oficialismo deberá entablar intensas negociaciones sobre artículos críticos con la oposición dialoguista.
Los socios del PRO aguardan la definición de la letra chica para fijar una posición unificada, mientras el Presidente exige avances concretos y celeridad en los plazos parlamentarios.
