Un preocupante movimiento militar vuelve a encender las alarmas en el Atlántico Sur. El gobierno del Reino Unido confirmó que concretará el reemplazo de los cuatro aviones de combate Typhoon Tranche 1 desplegados en las Islas Malvinas por unidades de la versión Tranche 2, las cuales cuentan con una potencia y capacidad operativa considerablemente superior.
Esta rotación aérea, prevista para llevarse a cabo entre finales de noviembre y comienzos de diciembre de 2027, profundiza la presencia defensiva británica en el archipiélago en un contexto de persistente reclamo diplomático por parte de la República Argentina.
Modernización militar británica y el destino final de la flota previa
Los detalles de la maniobra salieron a la luz a través de una contestación oficial en el Parlamento británico brindada por el ministro de Estado para la Preparación e Industria de Defensa, Luke Pollard, tras un requerimiento impulsado por el legislador conservador Ben Obese-Jecty. El parlamentario había consultado de forma explícita sobre las medidas que adoptaría la administración londinense para sustituir las aeronaves del escuadrón 1435 Flight de la Real Fuerza Aérea (RAF) ante su inminente retiro.
Pollard ratificó que las cuatro unidades Typhoon Tranche 1 que hoy patrullan las islas australes serán relevadas por ejemplares Tranche 2 pertenecientes a la flota activa británica. Asimismo, las autoridades del Ministerio de Defensa precisaron que, una vez concretado su repliegue hacia territorio británico, los aviones salientes serán dados de baja de manera definitiva del Registro de la Autoridad de Aviación Militar para ser enviados directamente al proceso de desguace.
Consultas secretas por el F-35B y la estrategia de defensa en el Atlántico Sur
La actualización de la flota cazabombardera en las Islas Malvinas ocurre en un marco de crecientes fricciones políticas entre Buenos Aires y Londres, aun cuando el medio británico UK Defence Journal buscó desligar el despliegue militar de la coyuntura geopolítica bilateral.
En ese mismo intercambio legislativo, el diputado Obese-Jecty indagó sobre la existencia de conversaciones formales entre el gobierno británico, sus pares de los Estados Unidos y la Oficina del Programa Conjunto del F-35 relativas a la factibilidad de incorporar a futuro los avanzadísimos cazas sigilosos F-35B en la custodia del espacio aéreo del archipiélago, recibiendo una respuesta con el mismo tenor institucional por parte de la cartera de Defensa.
