Desde su celda en el penal de Palmasola, el ex consultor político de Javier Milei rompió el silencio con una contundente y desesperada carta pública.
Fernando Cerimedo respaldó las recientes declaraciones del presunto sicario detenido por el atentado contra su ex pareja, Nadia Beller, asegurando que el testimonio del sospechoso es clave para desenmascarar a los verdaderos culpables.
En medio de una creciente tensión política y judicial, Cerimedo se proclamó absolutamente inocente, denunció estar incomunicado y apuntó contra altos funcionarios y su propia ex pareja por sostener acusaciones sin sustento.
El testimonio del presunto atacante y las sospechas de un complot
Cerimedo afirmó que la reaparición y los dichos de Aldo Silva Peña, apodado «Juancho» y señalado como uno de los supuestos sicarios del ataque contra Beller, cambian drásticamente el rumbo de la causa. «El contenido de esa declaración aporta elementos que, a mi entender, pueden ayudar a esclarecer de dónde pudo haber surgido el ataque y quiénes fueron realmente sus responsables», aseveró desde prisión.
Asimismo, el ex estratega digital recordó que en el expediente existen indicios sobre cómo este hecho pudo haber sido instrumentalizado en su contra. «Llevo casi 14 días privado de libertad por un hecho que no cometí. Para mí y para mi familia, estos días han sido de enorme dolor e impotencia», sostuvo, remarcando que la acusación por tentativa de feminicidio le ha destruido la vida por completo.
Fuertes acusaciones políticas y el desgarrador pedido a Nadia Beller
En otro tramo de su misiva, Cerimedo apuntó contra el vicepresidente boliviano, Edmand Lara Montaño, acusándolo de politizar la investigación. «Me preocupa que se siga calificando como una simple ‘narrativa’ cualquier elemento que pueda contribuir a esclarecer lo sucedido. Yo no estoy construyendo ninguna narrativa. Estoy detenido, incomunicado, lejos de mi familia y atravesando una situación que no merezco porque soy inocente», enfatizó al rechazar las posturas oficiales.
Por último, le envió un mensaje directo a la víctima: «A Nadia le pido que deje de acusarme sin pruebas. Podemos tener diferencias personales, pero existen límites que no deberían cruzarse cuando está en juego la libertad y la vida de una persona». Concluyó afirmando que confía en el trabajo de la Policía y el Ministerio Público de Bolivia, exigiendo que se respete el debido proceso para que la verdad salga a la luz.
