El escenario diplomático internacional se encendió en Nueva York a horas de la esperada disertación del presidente Javier Milei ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En una maniobra de alta tensión política, el Gobierno nacional formalizó una contundente nota de protesta contra el Reino Unido para frenar el avance británico sobre los recursos estratégicos en el Atlántico Sur. La medida se tomó por instrucción directa del canciller Pablo Quirno, en respuesta a las recientes decisiones unilaterales adoptadas por las autoridades ilegítimas de las Islas Malvinas.
Fuerte rechazo a las licencias petroleras ilegales de Navitas Petroleum
El detonante de la fuerte reacción diplomática fue el anuncio sobre la pretendida extensión de licencias para la producción de hidrocarburos «offshore» en la zona disputada, sumado a la aprobación para que la empresa Navitas Petroleum Atlantic Limited adquiera participaciones en la licencia PL001. La Cancillería argentina expresó su más enérgico rechazo y ratificó que la exploración o explotación no autorizada en la Plataforma Continental Argentina viola flagrantemente el derecho internacional y la soberanía nacional.
El Palacio San Martín recordó además que estas acciones unilaterales vulneran de manera directa la Resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU, la cual exige de forma explícita a ambas partes abstenerse de introducir modificaciones en la situación de las islas mientras persista la controversia territorial.
Advertencia de sanciones penales y llamado al diálogo bilateral
Ante esta severa infracción, la administración argentina advirtió que desplegará todas las herramientas diplomáticas, administrativas, económicas y judiciales necesarias para proteger el patrimonio de la Nación. Desde el Ejecutivo enfatizaron que cualquier compañía o individuo que intervenga directa o indirectamente en estas actividades ilegales quedará expuesto a severas sanciones civiles, administrativas y penales previstas por la legislación vigente.
Finalmente, el Estado argentino reiteró su plena disposición a mantener un diálogo constructivo y sustantivo con el Gobierno británico para reanudar las negociaciones bilaterales que pongan fin a la situación colonial en las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, en estricto cumplimiento con la Resolución 2065 (XX) y las sucesivas directivas del organismo internacional.
