La Casa Rosada sigue de cerca la rápida resolución del escenario institucional en Paraguay tras la destitución de Santiago Peña mediante juicio político y la posterior confirmación de Pedro Alliana al frente del Poder Ejecutivo.
En el entorno del presidente Javier Milei descartaron de forma categórica un viraje ideológico o un distanciamiento en la agenda diplomática y comercial entre ambos países, evaluando que la llegada de Alliana garantiza la estabilidad en la alianza estratégica trazada con la nación vecina.
La crisis en Asunción tuvo su detonante en la intervención estatal del Ueno Bank, dispuesta por el Banco Central del Paraguay tras detectar un grave deterioro de solvencia que afectó los depósitos de tres millones de clientes y fondos previsionales públicos. El colapso derivó en investigaciones judiciales y fuertes protestas sociales que cercaron políticamente a Peña. Si bien el mandatario presentó su renuncia el pasado 5 de noviembre, el Congreso paraguayo resolvió no aceptarla y avanzar directamente con su destitución a través de un juicio político.
Por el contrario, la Cámara de Diputados de Paraguay archivó la acusación contra el entonces vicepresidente Alliana por 48 votos a favor del rechazo frente a 30, despejando el obstáculo constitucional para que asuma la primera magistratura y complete el mandato hasta agosto de 2028.
La mirada del Gabinete: pragmatismo en Balcarce 50 y cautela en Cancillería
En Balcarce 50 consideran que la llegada de Alliana no hace más que adelantar un proceso de recambio que ya estaba contemplado en la dinámica interna del gobernante Partido Colorado, donde el nuevo presidente se perfilaba como el candidato natural del oficialismo para las elecciones de 2028. No obstante, esa lectura de continuidad convive con posturas más reservadas dentro del propio Gabinete nacional, donde persisten dudas sobre el impacto institucional de la maniobra parlamentaria que derivó en la salida de Peña.
Por su parte, la Cancillería encabezada por Pablo Quirno mantiene un esquema de estricta prudencia diplomática. El Palacio San Martín monitorea los acontecimientos sin emitir pronunciamientos públicos sobre el proceso de juicio político ni sobre la asunción del nuevo jefe de Estado, reservando las posturas oficiales hasta que el nuevo gabinete paraguayo quede formalmente constituido.
Antecedentes de diálogo directo y la agenda económica regional
La confianza del oficialismo argentino en la continuidad del vínculo descansa en contactos de alto nivel previos a esta crisis. El 4 de diciembre de 2025, el asesor presidencial Santiago Caputo recibió a Pedro Alliana en Buenos Aires en una reunión de trabajo de la que también participaron el ministro del Ambiente paraguayo, Rolando de Barros, y el director paraguayo de Yacyretá, Luis Benítez. Aquel encuentro sirvió para ampliar los puentes políticos más allá de la relación personal entre Milei y Peña.
Durante el último año, la sintonía bilateral tuvo hitos clave en materia económica e integración regional:
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Comercio e intercambio: En 2025, las exportaciones argentinas a Paraguay sumaron US$ 1.369 millones, mientras que las importaciones registraron US$ 2.958 millones, consolidando un flujo comercial estratégico.
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Bloque Mercosur: Ambos gobiernos mantuvieron una postura conjunta en defensa de una mayor flexibilización de las reglas del Mercosur para habilitar acuerdos bilaterales con terceros países.
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Visitas bilaterales: Milei viajó en dos oportunidades a Asunción durante 2025 (en abril para rondas de inversión y en septiembre para la cumbre de la CPAC Paraguay), acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Impacto en suelo argentino: controles migratorios y conflicto laboral
La repercusión de la crisis institucional paraguaya también tuvo eco en la agenda interna argentina en dos frentes específicos:
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Seguridad en la frontera: Ante versiones periodísticas que indicaban una posible salida de Peña hacia la Argentina, la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, confirmó que las autoridades de Migraciones no registraron movimientos del exmandatario en los pasos fronterizos con Paraguay o Brasil, confirmándose posteriormente su permanencia en Asunción.
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Repercusión en empresas tecnológicas: El colapso del grupo financiero vinculado a Ueno Bank afectó directamente a la firma tecnológica ITTI, perteneciente al mismo conglomerado empresarial. Su filial en Buenos Aires reportó suspensiones y atrasos salariales que alcanzan a una plantilla de aproximadamente 943 trabajadores, configurando un impacto laboral concreto en el mercado local, aunque la Secretaría de Finanzas descartó cualquier riesgo de contagio sobre el sistema bancario argentino.
