Un dramático e indignante hecho de inseguridad sacudió a la comunidad de Trelew durante las primeras horas de la madrugada de este jueves.
Un grupo comando compuesto por al menos cinco delincuentes encapuchados irrumpió con violencia en el comedor comunitario «El Mesón», ubicado en el barrio INTA. Los asaltantes redujeron, amenazaron con un arma de fuego y golpearon salvajemente al cuidador del recinto para provocar severos destrozos y llevarse valiosos elementos indispensables para la contención social del barrio.
Violencia, destrozos y la impunidad de un segundo ataque en diez días
La violencia ejercida por la banda armada generó absoluta conmoción, ya que este violento episodio ocurre a menos de diez días de haber sufrido otro atraco en el mismo establecimiento. Sin piedad alguna, los agresores destrozaron a patadas la puerta de acceso y causaron graves daños estructurales en el interior de las instalaciones para apoderarse de un televisor de 50 pulgadas que había sido recibido recientemente gracias a una donación y cinco garrafas de gas.
Los elementos sustraídos fueron cargados y retirados del sector a bordo de vehículos que aguardaban como apoyo. La víctima, que ejerce el rol de cuidador del lugar, no opuso ningún tipo de resistencia física ante la ferocidad del ataque; sin embargo, los malvivientes lo agredieron brutalmente mientras le apuntaban a la cabeza con la pistola.
Indignación comunitaria e investigación policial en curso
El cobarde ataque dejó al comedor «El Mesón» en una situación extremadamente crítica y al borde de paralizar su imprescindible labor comunitaria. Desde la conducción del espacio expresaron su profunda impotencia ante la indefensión que padecen, manifestando una total incertidumbre sobre cómo lograrán reponerse de los destrozos y materiales robados para continuar asistiendo a las familias del barrio INTA.
Efectivos de la Policía del Chubut intervienen de forma urgente en el caso para recolectar testimonios, analizar rastros y avanzar con las diligencias pertinentes que permitan dar con el paradero de los cinco delincuentes encapuchados que sembraron el terror en la institución.
