Diversos relevamientos señalan que la desaceleración de la inflación no se traduce en una mejora para los hogares. Siete de cada diez jóvenes se quedan sin dinero antes del día 20 del mes y el crédito se destina a cubrir alimentos y servicios básicos.
La desaceleración del índice de precios no logra amortiguar el desgaste sobre los ingresos familiares. Distintos estudios de opinión pública coinciden en un diagnóstico: la preocupación ciudadana pasó de centrarse únicamente en la inflación a focalizarse en la duración del salario, el empleo y el endeudamiento diario para sostener los gastos corrientes.
De acuerdo con el Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, el 56,2% de los argentinos recurrió al endeudamiento en los últimos seis meses, mientras que un 81,8% considera que su salario pierde frente a la inflación. El problema se profundiza en la población menor de 40 años, donde el 72% agota sus recursos monetarios antes del día 20 del mes y solo un 3% logra capacidad de ahorro.
Radiografía del ingreso: cuántos días dura el sueldo
El informe de Zentrix expone la velocidad con la que se agotan los ingresos disponibles en los hogares:
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Hasta el día 15 del mes: Casi cuatro de cada diez personas agotan sus recursos en la primera quincena.
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Clase baja: El 59,6% se queda sin dinero antes del día 15 y el 83,3% no supera el día 20. El margen de ahorro en este sector es del 0,9%.
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Clase media: El 51,4% no llega a cubrir la totalidad del mes. En esta franja, el endeudamiento creció para afrontar gastos fijos como tarifas y servicios públicos (29%).
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Capacidad de ahorro general: Solo el 9,8% de la población logra ahorrar al final del período.
Asimismo, la estructura del endeudamiento confirma un cambio en la pauta de consumo: entre quienes tomaron deuda, el 55,1% la destinó a compras de primera necesidad (alimentos y salud) y el 21,3% al pago de tarifas. Solo el 11,8% solicitó financiamiento para adquirir bienes durables.
Prioridad social: salarios y empleo por encima de los precios
Sondeos recientes reflejan que la demanda social viró hacia la recomposición del poder adquisitivo. Una medición de la consultora Hugo Haime y Asociados reveló que el 76% de los encuestados prefiere que el Gobierno priorice la mejora de los ingresos antes que sostener la política antiinflacionaria de forma estricta (22%). En esa misma encuesta, la gestión del presidente Javier Milei registró un 34% de aprobación frente a un 63% de desaprobación.
Por su parte, el estudio nacional de Analogías indicó que ante la consulta sobre el rumbo económico:
Un 65,6% de los consultados se inclinó por un programa económico centrado en la recuperación de salarios y empleo, mientras que un 27,1% optó por priorizar la estabilidad de precios.
El estudio de Analogías también arrojó que el 60,9% de los consultados considera que su situación económica personal empeoró en el último año y un 51,4% proyecta un incremento del desempleo en los próximos meses.
En tanto, la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) de la Universidad de San Andrés ubicó a la falta de trabajo (39%) y a los bajos salarios (36%) al frente del ranking de preocupaciones personales, superando el impacto exclusivo de la inflación y consolidando un escenario donde el mercado laboral exige respuestas urgentes.
