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Perú logrará el mayor consumo privado de Latinoamérica en los próximos tres años, proyectaron los panelistas del FocusEconomics Consensus Forecast LatinFocus, en el último informe, de marzo de 2021.

Así, Perú liderará el crecimiento del consumo privado en América Latina este año, con el avance de 7,3%, seguido por Chile y Argentina con expansiones en su consumo privado de 6,9% y 6,5%, respectivamente, resaltaron los analistas.

Le seguirán los consumos privados de Colombia (5,3%), Bolivia (4,9%), México (4,5%), Paraguay (4%), Uruguay (3.,8%), Brasil (3,2%) y Ecuador (3,1%).

Sitial 2022 y 2023. En América Latina, Perú, también dirigirá la expansión del consumo privado el 2022, con el avance de 4,1%, seguido por Colombia y Chile con avances en su consumo privado de 3,9% y 3,7%, respectivamente, anotaron los panelistas.

Le seguirán los consumos privados de Paraguay (3,5%), México (3,3%), Uruguay (3,2%), Argentina (2,8%), Bolivia (2,7%), Brasil (2,6%) y Ecuador (2,6%).

El 2023, Perú continuará guiando la expansión del consumo privado en Latinoamérica, con el avance de 3,9%, seguido por Paraguay y Colombia, con crecimientos en su consumo privado de 3,8% y 3,6%, respectivamente, proyectó en su último informe, de marzo del 2021, el FocusEconomics Consensus Forecast LatinFocus.

Le seguirán los consumos privados de Chile (3,3 %), México (2,9%), Bolivia (2,9%), Uruguay (2,8%), Argentina (2,7%), Ecuador (2,6%) y Brasil (2,5%).

Posición 2024 y 2025. En Latinoamérica, el consumo privado peruano registrará un crecimiento de 3,6% el 2024, ocupando la segunda posición, después de Paraguay con un avance en su consumo privado de 4%, destacó el FocusEconomics Consensus Forecast LatinFocus.

Le seguirán los consumos privados de Colombia (3,5%), Chile (3,1%), Bolivia (2,9%), México (2,7%), Ecuador (2,7%), Argentina (2,7%), Uruguay (2,6%) y Brasil (2,4%).

El 2025, el consumo privado peruano logrará un avance de 3,4% y volverá a ocupar el segundo lugar en América Latina, después de Paraguay, cuyo consumo privado mostrará una expansión de 4,1%, estimó el FocusEconomics Consensus Forecast LatinFocus.

Le seguirán los consumos privados de Colombia (3,3%), Bolivia (3%), Chile (2,9%), Ecuador (2,7%), Argentina (2,6%), México (2,5%), Brasil (2,3%) y Uruguay (2,3%).

Promedio regional. El consumo privado en Perú registrará una expansión mayor que el promedio de América de Latina en los próximos cinco años, proyectó el FocusEconomics Consensus Forecast LatinFocus, en su último informe de marzo del 2021.

Así el consumo privado peruano crecerá 7,3% el 2021, 4,1% el 2022, 3,9% el 2023, 3,6% el 2024 y 3,4% el 2025, en tanto que el promedio de Latinoamérica avanzará 4,5% el 2021, 3,1% el 2022, 2,9% el 2023, 2,8% el 2024 y 2,6% el 2025, estimaron los analistas.

Fuente: América Economía

La cantidad de usuarios generadores (UG) de energía eléctrica para autoconsumo a partir de fuentes renovables se quintuplicó en 2020 y la potencia instalada se incrementó en un 170%, de acuerdo con un informe de la Secretaría de Energía.

El régimen promocional de la denominada Generación Distribuida permite que los clientes de la red eléctrica (sean hogares, PyMEs, industrias o establecimientos agrícolas), generen energía para su autoconsumo a partir de fuentes renovables (paneles solares) y puedan inyectar el excedente a la red.

El Régimen de Fomento a la Generación Distribuida de Energía Renovable Integrada a la Red Eléctrica Pública ya cuenta con 12 provincias adheridas y 138 distribuidoras y/o cooperativas eléctricas inscriptas.

El año pasado el programa, que funciona desde abril de 2019 y opera en el ámbito de la Subsecretaría de Energía Eléctrica, incorporó 272 nuevos UG.

Se alcanzó un total de 338 usuarios, con una potencia instalada de 3.145 kilowatts (kW), equivalente al consumo anual de más de 1.000 hogares promedio

El régimen creado por la ley n° 27.424 apunta a disminuir el impacto ambiental del consumo energético, bonifica a los UG con un ahorro económico en la factura del servicio eléctrico y otorga la posibilidad de acceder a una serie de beneficios promocionales, entre los que se encuentra el Certificado de Crédito Fiscal.

La norma estableció el marco regulatorio para que todos los ciudadanos conectados a la red eléctrica puedan generar energía para su autoconsumo en hogares, PyMEs, grandes industrias, comercios, producción agrícola, entes públicos y organismos oficiales, entre otras actividades.

En caso de producirse, el excedente de energía generada puede ser inyectada a la red, y los UG reciben una compensación por ello.

La instalación de los equipos queda a cargo del usuario interesado y debe ser realizada por un instalador calificado autorizado, siguiendo los parámetros técnicos establecidos en la normativa.

En seis de las doce provincias adheridas hay actualmente UG activos, y Córdoba es la que registró más cantidad (198) y mayor potencia instalada (1.711 kW); en tanto que Chubut y Chaco consiguieron sus primeros casos el año pasado.

Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires y Mendoza cuentan ya con 77, 37 y 20 UG activos, respectivamente, mientras tienen trámites en curso otros 130, 27 y 10.

Las seis restantes provincias adheridas al Régimen, pero que aún no tienen UG activos son: Tierra del Fuego, Corrientes, Neuquén, Catamarca, San Juan y Río Negro.

Al desagregar según categorías de consumo, se observó que sobre el final del 2020 los UG residenciales eran 217, con una potencia total instalada de 758 kW (un promedio de 3,49 kW por usuario).

Por su parte, los UG comerciales-industriales llegaron a 121, con una potencia de 2.387 kW (un promedio de 19,73 kW por usuario generador).

El secretario de Energía, Darío Martínez, destacó en un comunicado que «la generación distribuida ayuda a la conservación del medioambiente y también tiene la ventaja de reducir la cantidad de energía que se pierde en la red de transporte, ya que la electricidad se genera muy cerca de donde se consume».

El crecimiento en la cantidad de usuarios-generadores ha sido muy importante y esperamos que se siga incrementando», confió Martínez.

Otros datos destacados el año pasado, según la Secretaría de Energía, indican que en febrero se alcanzó el primer megawatt de potencia instalada.

En octubre se presentó la mayor cantidad de UG, al habilitarse 40 proyectos, y se registró la mayor potencia instalada: 394 kW, mientras el año cerró con más de 3 Mw instalados.

Desde Cooagua, la cooperativa que distribuye el agua en Rada Tilly, hicieron un estudio sobre el consumo en la localidad que arrojó reveladoras conclusiones.

Un estudio que realizó Cooagua en Rada Tilly determinó que el uso en exceso del agua para riego complica el abastecimiento a la comunidad.

Los cortes de agua por 24 horas los domingos o lunes en Rada Tilly motivaron reuniones entre el gerente de la cooperativa de la villa y concejales de los dos bloques de la oposición, Chubut al Frente y Partido Vecinal. El resultado de los encuentros dejó preocupación por el uso en exceso de agua para riego.

Omar Pastorini, gerente general de Cooagua, dijo en declaraciones radiales que «el 20 % de la población consume el 55% del agua que llega a Rada Tilly, y que la utilizan para riego».

Rada Tilly recibe diariamente del acueducto del Lago Muster unos 320 o 350 m3 día, y en jornadas de mucho calor se consumen más de 400 m3 de agua, lo que va consumiendo las reservas que tiene. Se intentó efectuar recuperaciones con cortes de 12 horas pero no resultó. Por ese motivo apelaron al corte por 24 horas una vez por semana.

Al tener un sistema medido, la localidad que conduce Luis Juncos (Cambiemos) puede hacer estudios de consumo por el registro de los medidores. Así se llegó a conclusiones como lo que consume un 20 por ciento de la población, que en algunos casos utilizan 4.000 litros (4 tanques domiciliarios) por día para regar los parques que tienen algunas viviendas.

Sobre esta cuestión, el gerente Pastorini indicó que quienes registran un nivel más alto de consumo pagan más, aunque “no es una diferencia importante”.

Hay una escala en base a los consumos, pero la diferencia no es tan notoria como lo marca la cantidad de agua que usa uno y otro.

LAS PILETAS

Otro dato que surgió del encuentro -según Gen Radio- fue el de las piletas, un verdadero boom que trajo la pandemia. Al tener que trabajar en las conexiones domiciliarias, Cooagua tiene un registro con respecto a la colocación de piletas en las viviendas.

«En enero de 2020 teníamos contabilizadas 171 piletas instaladas, y este año ya son 400 en Rada Tilly», destacó Pastorino.

Aclaró que las piletas que se están instalando se llenan una vez, lo que demanda mínimo unos 5.000 litros de agua. «Después ese agua se va manteniendo, purificando automáticamente, sin necesidad de rellenar», acotó.

Asimismo, dijo que en la zona hay dos empresas que instalan piletas y que si uno va a comprar una recién le dan turno para abril. «No dan abasto», resaltó.

En la reunión con los concejales se analizó la posibilidad de establecer límites horarios para el riego, por ejemplo habilitarlo de 20 a 8 y fuera de ese horario aplicar multas.

Pastorino dijo que hay una ordenanza de 2006 que establece algo similar, pero no se hace cumplir.

En cuanto al consumo en general, dijo que «el radatilense gasta un promedio de 350 a 400 litros por día; es un consumo muy cercano al que tienen otras ciudades del mundo y el desbalanceo se produce por uno 20 por ciento que utiliza en exceso agua potable para mantener verde sus jardines».

Además del proyecto de establecer límites al riego, concejales y la misma cooperativa analizan la posibilidad de construir una red paralela a la del agua potable. Sería una que utilizaría el agua tratada de la planta de tratamiento de líquidos cloacales para riego domiciliario, que es la misma que se aplica en los espacios verdes de Rada Tilly. Por ahora es un proyecto que merece un análisis más profundo.

Fuente: El Patagónico.

El consumo interno de productos lácteos creció 5% durante 2020, mientras la exportación se incrementó casi 19%, informó el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.

Los datos surgen del Balance Lácteo Anual publicado por la Dirección Nacional de Lechería del Ministerio, y “adquieren una relevancia mayor si se tiene en cuenta que los números venían bajando en los últimos cuatro años”, señaló un comunicado.

Durante el año pasado se alcanzaron los 190,9 litros per cápita (nivel similar al alcanzado en 2016), frente a los 182,2 de 2019.

La cartera resaltó además el aumento de los envíos al exterior, que representaron el año pasado el 23% en toneladas y dólares.

Según el informe, el repunte del consumo local y los embarques fue posible debido a un crecimiento del 7%, en comparación con el año anterior, de la producción primaria, mientras que las importaciones disminuyeron en un 47%.

«Se trata de números importantes para la cadena láctea, en un año en el que tuvimos que afrontar las dificultades ocasionadas por la pandemia”, expresó el director nacional de Lechería, Arturo Videla.

Agregó que de este modo se mostró “la capacidad del sector para sostener e incrementar la producción para garantizar el abastecimiento interno y mejorar los niveles de exportaciones».

Fuente: Jornada.

Cómo el coronavirus modificó hábitos de consumo en la Argentina, y qué deberían hacer las marcas para adaptarse, según un estudio privado.

La pandemia obligó a las personas y a la marcas a adaptarse a un nuevo escenario que implicó cambios en el modo de comprar, de relacionarse con los vendedores y de transitar la experiencia de consumo. Según un estudio de una consultora especializada en ese tema, el 75% de los consumidores declaró estar “abierto a probar” nuevas marcas y servicios, aunque siete de cada diez exigen “más eficacia en todo el proceso” de compra.

De acuerdo a un reporte de Youniversal, la crisis sanitaria por el coronavirus modificó a la fuerza distintas “tradiciones” de consumo entre los argentinos e impulsó a las empresas a reconvertir algunos de sus operaciones para atender la nueva demanda y los nuevos requerimientos de los clientes. “Una de las cosas más interesantes que observamos es el doble movimiento de la vuelta a lo básico: revisar prioridades, el proceso y motivaciones de consumo. Durante la pandemia surgió esta idea de lo ‘esencial’. La gente se preguntó ‘¿qué es lo esencial para mí?’ y las marcas también, ‘¿qué de lo que ofrezco es esencial?’”, explicó Ximena Díaz Alarcón, fundadora de Youniversal, en diálogo con Infobae.

En ese sentido, la consultora identificó cinco cambios de tendencia que fueron forjados durante 2020 en medio de la crisis sanitaria y que cambiarán los hábitos de consumo este año. En primer lugar, Youniversal reflejó que el 83% de los consumidores argentinos expresó que la pandemia enseñó a “ser más flexible y estar dispuesto a cambiar” y que el 75% declara estar “abierto a probar nuevas marcas y servicios”. “Si bien fue un shock inicial, los consumidores fuimos capaces de cambiar. La gente admite que la situación implicó un estrés pero se da cuenta de que la coyuntura le enseñó algo: que puede ser más flexible y que puede estar abierto a probar”, explicó Díaz Alarcón.

El 83% de los consumidores argentinos expresó que la pandemia enseñó a ser más flexible y estar dispuesto a cambiar.

Para las empresas, explicó el informe, “será importante estar disponibles tanto online como offline y ofrecer claridad en la propuesta de valor. Un consumidor 2021, con deseo de experimentar con nuevas marcas y propuestas para encontrar aquellas que mejor resuelven sus necesidades”, apuntó.

En segundo lugar, Youniversal midió que más de 8 de cada 10 argentinos sostienen que el 2020 “les enseño a reevaluar sus prioridades, incluyendo el rol del consumo en su vida”. En palabras de Díaz Alarcón, “tanto sea por despidos o reajustes en el trabajo, en todo el mundo tuvimos mucha restricción en el consumo. En esa priorización, sucedió esto de preguntarse si lo que consumo es esencial o no, a esto que le estoy dando mi ‘voto’, ¿qué tipo de producto es? La pandemia lo amplificó y lo masificó desde los sectores más jóvenes a toda la población”, indicó.

En ese contexto, las marcas deberán “ofrecer argumentos tanto racionales como emocionales para disparar la compra, con propuestas que ‘pasen el filtro’ de este consumidor más atento y con un bolsillo que además se proyecta restringido en el futuro cercano”, continuó Youniversal.

La pandemia obligó a las personas y a la marcas a adaptarse a un nuevo escenario que implicó cambios en el modo de comprar, de relacionarse con los vendedores y de transitar la experiencia de consumo. Según un estudio de una consultora especializada en ese tema, el 75% de los consumidores declaró estar “abierto a probar” nuevas marcas y servicios, aunque siete de cada diez exigen “más eficacia en todo el proceso” de compra.

De acuerdo a un reporte de Youniversal, la crisis sanitaria por el coronavirus modificó a la fuerza distintas “tradiciones” de consumo entre los argentinos e impulsó a las empresas a reconvertir algunos de sus operaciones para atender la nueva demanda y los nuevos requerimientos de los clientes. “Una de las cosas más interesantes que observamos es el doble movimiento de la vuelta a lo básico: revisar prioridades, el proceso y motivaciones de consumo. Durante la pandemia surgió esta idea de lo ‘esencial’. La gente se preguntó ‘¿qué es lo esencial para mí?’ y las marcas también, ‘¿qué de lo que ofrezco es esencial?’”, explicó Ximena Díaz Alarcón, fundadora de Youniversal, en diálogo con Infobae.

En ese sentido, la consultora identificó cinco cambios de tendencia que fueron forjados durante 2020 en medio de la crisis sanitaria y que cambiarán los hábitos de consumo este año. En primer lugar, Youniversal reflejó que el 83% de los consumidores argentinos expresó que la pandemia enseñó a “ser más flexible y estar dispuesto a cambiar” y que el 75% declara estar “abierto a probar nuevas marcas y servicios”. “Si bien fue un shock inicial, los consumidores fuimos capaces de cambiar. La gente admite que la situación implicó un estrés pero se da cuenta de que la coyuntura le enseñó algo: que puede ser más flexible y que puede estar abierto a probar”, explicó Díaz Alarcón.

El 83% de los consumidores argentinos expresó que la pandemia enseñó a ser más flexible y estar dispuesto a cambiar.

Para las empresas, explicó el informe, “será importante estar disponibles tanto online como offline y ofrecer claridad en la propuesta de valor. Un consumidor 2021, con deseo de experimentar con nuevas marcas y propuestas para encontrar aquellas que mejor resuelven sus necesidades”, apuntó.

En segundo lugar, Youniversal midió que más de 8 de cada 10 argentinos sostienen que el 2020 “les enseño a reevaluar sus prioridades, incluyendo el rol del consumo en su vida”. En palabras de Díaz Alarcón, “tanto sea por despidos o reajustes en el trabajo, en todo el mundo tuvimos mucha restricción en el consumo. En esa priorización, sucedió esto de preguntarse si lo que consumo es esencial o no, a esto que le estoy dando mi ‘voto’, ¿qué tipo de producto es? La pandemia lo amplificó y lo masificó desde los sectores más jóvenes a toda la población”, indicó.

En ese contexto, las marcas deberán “ofrecer argumentos tanto racionales como emocionales para disparar la compra, con propuestas que ‘pasen el filtro’ de este consumidor más atento y con un bolsillo que además se proyecta restringido en el futuro cercano”, continuó Youniversal.

La tercera tendencia que identificó la consultora tiene que ver con un consumo “integral”. El estudio explicó que 7 de cada 10 argentinos declaran que la pandemia “les enseñó a valorar más su salud y que por lo tanto a 2021, estarán más atentos a todos los factores que la integran”. Los consumidores, en ese sentido, ahora toman decisiones de compra que tomen en cuenta no solo la salud física, sino también el bienestar emocional y anímico.

“En este sentido, se proyecta el crecimiento de todos aquellos productos y categorías que ofrezcan un wellbeing integral que combine todas las dimensiones de lo que hoy se considera bienestar: desde cuidado personal a alimentación, a inmunidad, a energy y mood management. También todos aquellos servicios que pemitan un ‘escape’ tanto simbólico como real: desde el gaming, hasta el turismo de cercanía o las escapadas locales”, aseguró Youniversal.

Por otro lado, la encuesta reflejó que 6 de cada 10 consumidores argentinos reconocen haber incorporado nuevas categorías a su “set de básicos”, entre los cuales se encuentran desde el alcohol en gel a mejores planes de conectividad para el trabajo y el estudio en el hogar. Es la cuarta tendencia en consumo que estudió la consultora.

Siete de cada diez consumidores exigen más eficacia en todo el proceso de compra.

Para Díaz Alarcón, de esos el más relevante es la conectividad. “La pregunta es si hay infraestructura en conectividad. El consumidor no solo quiere tenerlo sino que sea de calidad, con una buena experiencia de uso. Durante la pandemia (por la irrupción del teletrabajo para muchos empleados) hubo una especie de lucha sin cuartel por el wifi. Las marcas diversificaron su oferta para hacer el servicio accesible e hicieron los mejores esfuerzos, pero el desafío es de infraestructura, que haya más hogares conectados”, dijo.

En último lugar, Youniversal marcó que con los nuevos hábitos de consumo llegan, para los usuarios, nuevas exigencias. “El 65% de los encuestados considera que ha podido acostumbrarse a la compra online y a las incomodidades de la compra física en tanto sanitización, toma de temperatura, distancia social, pero 7 de cada 10 exigen más eficacia en todo el proceso, incluyendo la última milla”, apuntaron. Y en ese sentido, una preocupación que se destacó entre los compradores fue el impacto ambiental: 4 de cada 10 encuestados sostienen que les preocupan los envoltorios excesivos para resguardar los productos en el proceso de envío.

“Hay espacio para seguir mejorando en este aspecto. Las marcas se adaptaron para llegar rápido a la nueva coyuntura, pero en el apuro, hay que medir el impacto de todo eso. Entre los consumidores hay preocupación y la gente lo dice: ‘hay mucho desperdicio’, por eso creemos que hay margen para que haya una optimización de materiales como parte de la experiencia de llegada del producto”, concluyó Díaz Alarcón.

El cambio climático y la pérdida de biodiversidad están en las causas de la pandemia que tiene en vilo a la humanidad. El riesgo de nuevas pandemias, las acciones para prevenirlas, el negacionismo y la necesidad de cambiar la forma en que vivimos en la charla que Télam mantuvo con Pilar Bueno, una de las expertas en medio ambiente más destacadas del país.

El 2020 será recordado como el “Año de la Pandemia”. También como el año más cálido de la historia. En cualquier caso, de la que se trata es del cambio climático o de qué manera estamos convirtiendo al planeta en un lugar donde es cada vez más difícil vivir.

“Las transformaciones (en el medio ambiente) generan este tipo de pandemias, se sabía que esto iba a pasar y se sabe que cada vez va a haber más pandemias con origen zoonótico”, advierte Pilar Bueno, investigadora del Conicet y co-directora del Centro de Estudios en Politicas Ambientales de la Universidad Nacional de Rosario.

Es que el año pasado registró un aumento de la temperatura media de 1,25 ºC respecto a la era preindustrial, cerrando la década más cálida desde el incio de la era moderna. Esto ocurrió a pesar de que la paralización de la economía mundial por la pandemia desatada por el Covid-19 provocó una disminusión del 7 % de la emisión global de dióxido de carbono, el gas que más contribuye al calentamiento del planeta.

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente alertó que la concentración de gases de efecto invernadero continúa en aumento y el impacto de la reducción en la emisión puede ser irrelevante. Por este camino la Tierra va hacia un aumento de temperatura superior a 3 grados este siglo, cuando en el Acuerdo de París se estableció en la mitad de esa cifra el incremento deseable.

“Es nuestro sistema de consumo y producción el que genera esta situación, fundamentalmente mediante la quema de combustibles fósiles. También a través del resto de nuestro modo de vida, como el tipo de productos que consumimos o los sistemas de alimentación”, asegura Bueno en diálogo con Telám.

-La década 2011-2020 fue la más cálida desde el inicio de la era industrial y el Servicio Europeo Copernicus sobre Cambio Climático aseguró que el año pasado fue el más cálido de la historia junto a 2016 ¿Por qué parece tan lejano frenar el cambio climático?

-Desde 1990 sabemos que el cambio climático se deriva de las acciones humanas. Es nuestro sistema de consumo y producción el que lo genera, fundamentalmente mediante la quema de combustibles fósiles. También a través del resto de nuestro modo de vida, como el tipo de productos que consumimos o los sistemas de alimentación. Las consecuencias de esto aparece en los eventos extremos que estamos viviendo, como bajas temperaturas inéditas, el incremento de las lluvias y de las sequías en áreas que ya eran lluviosas o secas, el continuo derrimiento del Ártico, que está generando un incremento en el nivel del mar. Necesitamos salir del nicho de los especialistas y comprometer a toda la sociedad para detener esto.

-La pandemia “detuvo el mundo” y durante 2020 se produjo una caída del 7% en las emisiones de dioxído de carbono. Sin embargo, no disminuyó la concentración de gases en la atmósfera…

-El informe “Unidos por la Ciencia”, elaborado en diciembre del año pasado por científicos de distintas organizaciones internacionales, reveló que las emisiones se iban a reducir pero abriendo una serie de interrogantes, como en cuánto se iba dar esa disminución, si iba a permear la concentración y qué va a pasar cuando retorne la normalidad. El problema acá es que el efecto rebote, que se produce después de cada retracción económica, va a ir diluyendo ese 7%, cuando en realidad lo que necesitamos es que haya una reducción sostenida de las emisiones.

-¿Para enfrentar el cambio climático se debe cambiar el modelo productivo y de consumo a escala global? ¿Qué debería contemplar la ansiada recuperación económica post-Covid?

-La transición hacia un nuevo modo de vida va a suceder querramos a no, porque de lo contrario vamos a un mundo arriba de 3 grados (respecto a la era pre-industrial). Hay que ir hacia una transformación del paradigma de consumo, rencauzando nuestra percepción sobre la relación que establecemos con los bienes materiales. También respecto de la quema de combustibles fósiles. Necesitamos una transición hipocarbónica anclada en las energías renovables, donde cada país y cada región tiene distintas cuestiones para ofrecer. Hay zonas excelentes para crear parques heolicos, otras para la energia solar, etc.

-El cambio de paradigma para esa transición parece ser también cultural.

-Hay un conjunto de elementos que hacen a esa transición y que tienen que estar presentes en nuestra generación y en las generaciones que vienen. Por ejemplo, poner en cuestión las cosas que nos dijeron toda la vida, como que tener más cosas es ser más feliz. Puede haber otros modos de vivir en el planeta.

«Necesitamos una transición hipocarbónica anclada en las energías renovables. Cada país tiene distintas cuestiones para ofrecer. Hay zonas excelentes para crear parques heolicos, otras para la energia solar, por ejemplo»

-¿Qué queda del lado de los estados y de los gobiernos y qué de la responsabilidad individual?

-Como dice el informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), toda emisión y toda reducción cuenta. Eso significa que el esfuerzo individual aislado no va a mover el amperímetro pero tampoco lo mueve el esfuerzo multilateral del Acuerdo de París por sí solo. Necesitamos de todos. Si puedo salir caminando o en bicibleta en vez de hacerlo con el auto, si puedo montar paneles solares en mi casa o seprar los residuos, estoy haciendo algo. Hay que ver cómo podemos hacer desde las políticas publicas para que esto no sea solo voluntario. Obviamente sin afectar a los más vulnerables, quienes evidencian más los efectos del cambio climático y tienen menos recursos para enfrentarlo. La politica tiene que ser lo suficientemente contundente para poder empezar de arriba hacia abajo, motorizando a toda la sociedad.

-La responsabilidad del sector privado, de las empresas, también es importante…

-En paises como el nuestro los privados aparecen muy cómodos y tienen que tener un rol clave dentro de la transición, ya que sin ellos tampoco alcanza. Son parte del problema y deben ser parte de la solución. El dueño de una Pyme vive en la misma ciudad que vivo yo, no es como el dueño de una trasnacional. Tenemos que comprometerlo con el cumplimiento de las normas pero también involucrarlo socialmente. Hoy sabemos, por ejemplo, que las energías renovables son más competitivas que las fósiles. Y esta información debe llegar a los inversores.

Cómo enfrentar el cambio climático

-En noviembre próximo se celebrará la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático ¿En qué medida la salida de Donald Trump de la presidencia de los Estados Unidos puede provocar avances?

-Estamos esperando que la llegada de Biden venga acompañada de un regreso al Acuerdo de París. Además de la presentación de una nueva Contribución Nacional (NDC, por sus siglas en inglés), que es el documento que presenta cada país con su contribución para reducir emisiones y en qué sector, como así también las acciones de adaptación, mitigación y financiamiento. Esperamos más que una vuelta a 2016, esperamos mayor ambición. Esperamos que en 2021 Estados Unidos anuncie sus compromisos de financiamiento, su NDC, su compromiso de neutralidad carbónico a 2050 como ya hicieron China y la Unión Europea y a reconstruir el andamiaje interno de la normativa que la admistración saliente tendió a destruir, vinculada con transporte, con electordomésticos, con quemas de combustibles fósiles, etc.

-El compromiso de neutralidad carbónica a 2050 de China, la Unión Europea y Estados Unidos ¿Por qué es tan importante?

-El Acuerdo de París establace que para mediados de siglo, como máximo, hay que alcanzar una neutralidad entre la cantidad de emisiones que generamos y las que somos capaces de absorver. De todos los sectores económicos hay solo uno que naturlamente tiene capacidad de emisión y recepción, que es el sector forestal. Por esto es muy importante avanzar en la cobertura forestal pero no en cualquier cobertura, sino en una acorde al ecosistema y a las necesidades de absorsión. Entonces, hay que reducir las emisiones, incrementar la cobertura forestal para neutralizar las emisiones que ya existen, ya que de un día para el otro no apagamos las luces, ni siquiera con la pandemia, que nos encerramos en casa y encendemos la computadora… Para contrabalancear eso es necesario mayor cobertura vegetal y revisar opciones tecnológicas. Pero si no se reducen las emisiones no hay modo. En esto toda la ciencia es muy clara: sin reducciones no se puede hacer nada, no hay cobertura vegetal ni geoingenieria que aguante.

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente alertó que la concentración de gases de efecto invernadero continúa en aumento.
El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente alertó que la concentración de gases de efecto invernadero continúa en aumento.

-Hay posiciones negacionistas, en las que Trump quizás fue solo la punta del icerberg ¿El negacionismo respeto al cambio climático es parte de un negacionismo mayor, que va desde negar los genocidios hasta la efectividad de la vacuna para enfrentar el coronavirus?

-El negacionismo climático dentro de la ciencia tiene un porcentaje bajísimo. Era de un 5% hace 10 años y hoy es menos del 1% a nivel global. El porcentaje de científicos que niegan el cambio climático está en extinción. En cuanto al negacionismo social creo que es fuertemente político. Si utilizas un micrófono global, como es la presidencia de un país sumamente significativo por su potencia económica, militar, política, etc. y usas ese gran amplificador global para decirle a la gente que el cambio climático no existe, que es un invento, por supuesto que la gente duda y empieza a absorver toda esa información. Y acá sí hay un paralelismo con otros negacionismos, por ejemplo con la vacuna.

-¿Cuál?

-Si usamos los medios de comunicación y algunos micrófonos políticos para decirle a la gente que la vacuna rusa es una porquería, que las vacunas son una porquería, que la vacuna tal es mejor, etc, y ante esto mucha gente no puede dar una respuesta informada, e incluso a aquel que puede evaluar criticamente esa información esto le genera duda, entonces estamos convirtiendo un mensaje politico en un desestabilizador social. Y eso es control social y control político. Por eso creo que el negacionismo del cambio climático es también un artilugio político. Es una herramienta que puede utilizar un gobierno en un momento, un empresario para decir esto no existe entonces yo sigo invirtiendo en combustibles fósiles, o un científico. Por eso hay que ser muy claros sobre cómo utilizamos los amplificadores politicos, sociales o mediáticos. La responsabilidad colectiva que tenemos sobre cómo utilizar esos amplificadores es cada vez más importante.

«Dos tercios de los ecosistemas de la Tierra que están seriamente transformados en virtud de la pérdida de biodiversidad»

-¿El cambio climático tiene que ver con la pandemia, con el surgimiento de esta forma del coronavirus que padecemos hoy?

-El Covid-19 tiene orígenes anclados en nuestros modelos de consumo y producción porque es una pandemia zoonótica. En tanto tiene orígenes zoonóticos está vinculado al cambio climático y a la pérdida de biodiversidad. Los expertos en biovidersidad, en 2019, cuando publicaron su informe sobre la extinsión de especies fueron clarísimos respecto esto. Si tenemos dos tercios de los ecosistemas de la Tierra que están seriamente transformados en virtud de la pérdida de biodiversidad, porque los animales pierden los ecosistemas que le dan abrigo, alimento, y se van hacia otros ecosistemas, todas esas movilizaciones generan zoonosis. No solamente entre animales que antes no coexistían y ahora empiezan a coexistir como producto de esas migraciones sino también entre animales y seres humanos.

-Esto no es una especulación…

-Todo esto está plenamente demostrado. No en escritos alternativos sino en documentos de organismos internacionales como el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Plataforma de Expertos sobre Biodiversidad de la ONU, etcétera Esas transformaciones generan este tipo de pandemias y, como dicen los informes de esos organismos, se sabía que esto iba a pasar y se sabe que cada vez va a haber más pandemias con origen zoonótico. Que esto no se quiera decir en voz alta, muchas veces, es también una posición política.

Para Pilar Rubio, hay que fomentar prácticas de compostaje, de separación de residuos, utilizar más la bicicleta y caminar, repensar los niveles de consumo junto al resto de los integrantes de la familia.
Para Pilar Rubio, hay que fomentar prácticas de compostaje, de separación de residuos, utilizar más la bicicleta y caminar, repensar los niveles de consumo junto al resto de los integrantes de la familia.

-En este contexto parece imprescidible repensar el diseño de las grandes ciudades.

-Las ciudades tienen un rol muy importante. Son responsables de apróximadamente el 80% de las emisiones globales. Tenemos que pensar cómo convertir a las ciudades en pulmones y no en espacios de cemento. Esto es parte del diseño urbano y de la decisión política con que este se haga. Es decir, menos de lo que venimos viendo hasta ahora, avenidas más anchas, edificios, consumo de energia tradicional, y más lugares para caminar, para transportarse en bicicleta, corredores naturales capaces de generar esa respiración que necesita el ecosistema urbano. Las transformaciones tienen que ser definitivas, rápidas. El cambio climático no es un tema, es el principal desafío global de nuestra época.

“Tenemos que pensar cómo convertir a las ciudades en pulmones y no en espacios de cemento”

-¿Qué puede hacer cada uno de nosotros para enfrentar el cambio climático?

-Todo cambio empieza por uno y desde lo individual va al plano colectivo. Tengo que generar transformaciones en mi propia casa para poder proyectar eso hacia fuera. Fomentar prácticas de compostaje, de separación de residuos, utilizar menos los vehículos convencionales y más la bicicleta y las caminatas, repensar los niveles de consumo junto al resto de los integrantes de la familia. Y esto también tiene que verse reflejado en el trabajo, en la universidad, en la escuela. La cuestión es cómo proyecto y promuevo estas transformaciones en quienes me rodean. Junto con esto tengo que generar una demanda climática y ambiental en las urnas. Tengo que requerir que quienes están generando plataformas electorales a nivel local, regional y nacional me demuestren que van a tener un plan efectivo para reducir emisiones, para incrementar la cobertura, para todo esto que venimos hablando. En definitiva, incrementar la demanda social de ambiente, de clima, en todos los planos.

Telam

En su informe de diciembre, la entidad empresaria señaló que en nivel de consumo por habitante registrado el año pasado, «constituyó en el guarismo más bajo de los últimos cien años, teniendo en cuenta las cifras provisorias de faena y exportaciones correspondientes al segundo semestre de 2020».

El consumo de carne vacuna por habitante cerró 2020 en 49,7 kilos anual, el nivel más bajo del último siglo, pese a que la faena de animales creció 0,6% interanual hasta las 14 millones de cabezas, el mayor volumen en más de una década, informó hoy la Cámara de la Industria y Comercio de las Carnes (Ciccra).

De esta manera, los 49,7 kilos por persona registrados en 2020 solo quedan por encima de las cifras de 1920, cuando el promedio fue de 46,9 kilos por habitante.

Asimismo, el consumo por persona del año pasado quedó 2,3% por debajo del registro de 2019.

Esta baja en el consumo de carne se dio pese a que en 2020 se verificó la mayor faena de los últimos 11 años, con un volumen de 14 millones de cabezas.

La entidad precisó que la faena no fue pareja a lo largo del año, ya que en los dos primeros trimestres marcó una mejora, con crecimientos de entre 3,6% y 5,6% en cada uno de ellos; mientras que en el últimos semestre reflejó caídas de entre 2,6% y 3,3% respecto a igual período de 2019.

En este contexto, la producción de carne subió en la comparación interanual 1,3% hasta las 3,17 millones de toneladas, de las cuales 2,25 millones de toneladas tuvieron como destino el mercado interno.

La exportación, por su parte, explicó el 28,9% de la producción total carne, con un volumen récord proyectado de 917.200 toneladas.

Por último, en lo que respecta a los precios de la carne en góndola, la entidad señaló que en diciembre se produjo una suba de 20% respecto a noviembre y a lo largo del año acumuló un incremento de 78%.

Fuente: Diario Jornada

Si bien la evidencia de los efectos nocivos del alcohol en la salud del cerebro es fuerte, ahora un artículo editorial publicado en British Medical Journal (BMJ) expertos señalan tres períodos clave de la vida en los que es probable que sus efectos negativos sean mayores.

Louise Mewton, del Centro para el envejecimiento cerebral saludable (Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia); Briana Lees, del Centro Matilda de Investigación en Salud Mental y Uso de Sustancias (Universidad de Sidney, Australia), y Rahul Tony Rao, del Departamento de Psiquiatría de la Vejez (King’s College de Londres, Reino Unido), dicen que la evidencia sugiere tres períodos de cambios cerebrales dinámicos que pueden ser particularmente sensibles a los efectos nocivos del alcohol: gestación (desde la concepción hasta el nacimiento), adolescencia tardía (15-19 años), y edad adulta (mayores de 65 años).

En el artículo, señalan que estos períodos clave «podrían aumentar la sensibilidad a los efectos de exposiciones ambientales como el alcohol» y, en ese sentido afirman que las políticas de prevención de daños «deben tener una visión a largo plazo».

De la cuna a la tumba

A nivel mundial, alrededor de una de cada 10 embarazadas consumen alcohol, con tasas considerablemente más altas en los países europeos que el promedio mundial, escriben.

El consumo excesivo de alcohol durante el embarazo puede causar un trastorno del espectro alcohólico fetal, asociado con reducciones generalizadas del volumen cerebral y deterioro cognitivo. Pero los datos sugieren que incluso el consumo bajo o moderado de alcohol durante el embarazo se asocia significativamente con peores resultados psicológicos y conductuales en la descendencia.

En términos de la adolescencia, más del 20% de los jóvenes de 15 a 19 años en Europa y otros países de ingresos altos informan al menos un consumo excesivo de alcohol ocasional (definido como 60 g de etanol en una sola ocasión), precisan los investigadores.

Los estudios indican que la transición al consumo excesivo de alcohol en la adolescencia se asocia con un volumen cerebral reducido, un desarrollo más pobre de la sustancia blanca (fundamental para el funcionamiento eficiente del cerebro) y déficits pequeños a moderados en una variedad de funciones cognitivas.

Y en las personas mayores, se demostró recientemente que los trastornos por consumo de alcohol son uno de los factores de riesgo modificables más fuertes para todos los tipos de demencia (en particular, de inicio temprano) en comparación con otros factores de riesgo establecidos, como la presión arterial alta y el tabaquismo.

Aunque los trastornos por consumo de alcohol son relativamente raros en los adultos mayores, los autores señalan que incluso el consumo moderado se ha relacionado con una pérdida pequeña pero significativa de volumen cerebral en la mediana edad, aunque se necesitan más estudios para probar si estos cambios estructurales se traducen en deterioro funcional.

Además, las tendencias demográficas pueden agravar el efecto del consumo de alcohol en la salud del cerebro, sostiene el artículo. Por ejemplo, ahora las mujeres tienen la misma probabilidad que los hombres de beber alcohol y experimentar daños relacionados con el alcohol, y se prevé que el consumo mundial aumente aún más en la próxima década.

Los efectos de la pandemia de Covid-19 sobre el consumo de alcohol y los daños relacionados no están claros, pero la ingesta aumentó a largo plazo después de otras crisis importantes de salud pública, destacan los investigadores.

A raíz de eso, piden un enfoque integrado para la reducción de daños en todas las edades.

«Las intervenciones basadas en la población, como las directrices sobre consumo de bajo riesgo, las políticas de precios del alcohol y los límites más bajos para conducir bajo los efectos del alcohol, deben ir acompañadas del desarrollo de vías de formación y atención que consideren al cerebro humano en riesgo durante toda la vida», concluyen.

El consumo durante las celebraciones de fin de año estará condicionado por las restricciones de la pandemia, con consumidores más austeros, preferencia por canales online y reuniones reducidas que modificarán el habitual comportamiento de esta época del año.

«Diciembre es un mes donde el aguinaldo siempre es importante, pero este año parte del aguinaldo va a ser para pagar deuda, entonces no va a haber tanta derivación a consumo», dijo a Télam el director de Focus Market, Damián Di Pace.

Señaló que «hace unas semanas pensábamos que no se iban a festejar las Fiestas, ahora grupos reducidos se pueden juntar y va a haber fiesta navideña».

«Este año parte del aguinaldo va a ser para pagar deuda, entonces no va a haber tanta derivación a consumo»
DAMIÁN DI PACE

En ese sentido, proyectó que por la posibilidad de hacer pequeñas reuniones «el consumo masivo puede llegar a tener un respiro, la gente va a comprar los productos para la mesa navideña».

Esta semana, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, anticipó que se trabaja para acordar una canasta de preciosen la que haya cortes de carne a precios accesibles para las Fiestas.

Por otra parte, Di Pace se refirió a la compra de regalos para la ocasión y estimó que la próxima «va a ser una Navidad muy austera, con un alto nivel de deuda».

En este contexto, observó que «en esta temporada primavera/verano los volúmenes de ventas vienen cayendo», por lo que «va a haber alto stock disponible y va a ser posible que en definitiva los comercios terminen liquidando».

Asesoran «decidir con antelación los obsequios» para evitar realizar compras de último momento.
Asesoran «decidir con antelación los obsequios» para evitar realizar compras de último momento.

Según un relevamiento del Centro de Economía Regional y Experimental (Cerx), el endeudamiento alcanzaba al 76% de los hogares en septiembre, y ascendía a $1.337.064 millones en deudas bancarias y más de $779.324 millones en no bancarias.

En cuanto a las modalidades de compra, Di Pace afirmó que «hay un paso a centros comerciales a cielo abierto, es más seguro que los espacios cerrados», y también toma impulso la tendencia de «comprar por internet y luego retirar el producto, para evitar costos de envío».

«Va a haber alto stock disponible y va a ser posible que en definitiva los comercios terminen liquidando»
DAMIÁN DI PACE

De acuerdo con un relevamiento de Focus Market, un 34% de las personas compra en comercio electrónico una vez por mes y un 16% lo hace una vez por semana; mientras que el resto lo hace con menor frecuencia y sólo 3% no compra nunca online.

Un 76% prefiere orientar sus compras por internet a comercios minoristas tradicionales y Pymes.

Según la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF), un 62% opta por recibir el producto en su casa; mientras que un 17% opta por retirar en la puerta del local y un 13% utiliza el sistema Pickit, que permite el retiro en una red de puntos cercanos al hogar.

Di Pace se refirió a la compra de regalos para la ocasión y estimó que la próxima «va a ser una Navidad muy austera, con un alto nivel de deuda».
Di Pace se refirió a la compra de regalos para la ocasión y estimó que la próxima «va a ser una Navidad muy austera, con un alto nivel de deuda».

Desde CAME Pagos indicaron que los métodos de pago preferidos en las compras por internet son tarjeta de crédito en el sitio (49%), plataforma de pago (30%), efectivo a contraentrega (12%), transferencia bancaria (4%), billetera digital (4%) y criptomonedas (1%).

En este contexto, desde la fintech Adelantos.com analizaron cómo enfrentar los gastos de las Fiestas y mantener el presupuesto bajo control, y aconsejaron en primer lugar establecer un presupuesto máximo sobre la base de los ingresos.

«En Navidad, suelen realizarse más gastos de los planificados», señaló la empresa, y consideró que «es importante priorizar y llevar un control de los gastos» así como «decidir con antelación los obsequios» para evitar realizar compras de último momento.

Por su parte, la consultora Nielsen delineó características de consumidores para predecir el gasto durante las festividades de fin de año en la «nueva normalidad».

«Los consumidores limitados buscarán reducir sus gastos fuera de casa confiando en la cocina casera y en regalos caseros, cuando sea posible»
NIELSEN

En ese sentido, evaluó que hay consumidores que «temen por lo que pueda ocurrir en un futuro próximo», por lo que «es más probable que sean gastadores cautelosos y que den prioridad a las ocasiones y a la entrega de regalos con sólo los más cercanos».

Proyectó que «las reuniones serán más pequeñas, íntimas y muchas, a último minuto. Como resultado, el hogar será el centro de muchas celebraciones festivas. Los consumidores limitados buscarán reducir sus gastos fuera de casa confiando en la cocina casera y en regalos caseros, cuando sea posible».

«Los consumidores buscan mantener sus celebraciones y las marcas y retailers que deseen sobresalir, deben adaptarse a estos nuevos escenarios ajustando las ofertas de temporada a las condiciones locales»
NIELSEN

Según Nielsen, «en esta temporada, los consumidores limitados financieramente serán los más selectivos, utilizando las compras en línea para buscar los mejores precios sin salir de casa».

«Aunque la realidad sea distinta este año, los consumidores buscan mantener sus celebraciones y las marcas y retailers que deseen sobresalir, deben adaptarse a estos nuevos escenarios ajustando las ofertas de temporada a las condiciones locales y comodidad de sus clientes», concluyó la consultora.