Estruendo en el fútbol continental tras una definición histórica en los escritorios de la Confederación Sudamericana de Fútbol.
Luego de días de altísima tensión, especulaciones e incertidumbre reglamentaria que mantuvieron en vilo a los fanáticos del deporte, la entidad madre rechazó de plano las intenciones del gigante brasileño de arrebatar el boleto a la gran final obtenido legítimamente en la cancha.
La Comisión Disciplinaria le dio la razón al Pincha frente al reclamo de Flamengo
El conflicto se desencadenó luego del cruce de vuelta disputado el pasado 22 de octubre, donde el elenco de La Plata selló su pasaje tras igualar 0-0 en el mítico Maracaná e imponerse por 3-2 en la definición desde el punto penal. Tras quedar eliminado, el Mengao presentó una protesta formal exigiendo medidas cautelares por la supuesta inclusión indebida del defensor Marcos Rojo. Sin embargo, la Comisión Disciplinaria de la Conmebol desestimó totalmente la presentación y las medidas solicitadas, confirmando el derecho del equipo argentino a disputar la definición de la Copa Libertadores.
La trama detrás de la habilitación de Marcos Rojo y la opción de apelación
El foco de la disputa surgió cuando Estudiantes intentó inscribir a Rojo tras su arribo desde Racing, encontrándose con el mercado de pases local ya cerrado. Pese a una negativa inicial de la entidad sudamericana, la institución platense acudió al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), organismo que otorgó la habilitación provisional con la cual el exdefensor de Boca saltó al campo como titular en Río de Janeiro. Pese al contundente fallo a favor del León, Flamengo aún dispone de un plazo de siete días corridos —a partir de la notificación de los fundamentos— para recurrir ante la Comisión de Apelaciones.
Estudiantes ya enfoca todos sus esfuerzos en la final de la Copa Libertadores 2026 frente a Palmeiras, programada para el próximo 28 de noviembre en la ciudad de Montevideo, Uruguay.
