Ocurrió durante la jornada lectiva sin aviso previo a las familias. Madres se presentaron ante Supervisión para exigir respuestas tras constatar que varios estudiantes sufrieron picazón de piel, garganta y ojos por la bomba de humo.
Una situación de extrema gravedad e indignación sacudió a la comunidad educativa de la Escuela 143, establecimiento donde también funciona de manera compartida la Escuela 798. Familias de los estudiantes denunciaron públicamente y ante las autoridades de Supervisión que el martes se llevó a cabo una fumigación con bomba de humo mientras los alumnos permanecían en las aulas, lo que obligó a evacuar de urgencia el recinto.
La Escuela 798, al carecer de edificio propio, distribuye sus actividades entre la Escuela 32 y la sede de la Escuela 143. La convivencia entre niveles y el manejo de la infraestructura desató una ola de reclamos por el accionar de los responsables institucionales.
Evacuación de emergencia y síntomas en los estudiantes
La intervención con productos químicos tomó por sorpresa tanto a los docentes como a los alumnos y a sus tutores, quienes no recibieron notificación alguna sobre las tareas de desinfección programadas.
Una de las madres de los estudiantes afectados relató el dramático momento vivido dentro del establecimiento:
«El error fue tirar el humo mientras los chicos estaban en clase, tuvieron que evacuar la escuela», sostuvo la mujer al describir el operativo de emergencia.
Asimismo, precisó que varios jóvenes manifestaron afecciones físicas inmediatas al momento de ser retirados del predio:
«Los chicos salían con picazón de ojos, garganta, en la piel, todo», afirmó, al tiempo que detalló que algunos estudiantes abandonaron las aulas tosiendo intensamente.
El episodio provocó alarma generalizada entre los padres, quienes comenzaron a recibir mensajes de texto y audios de sus hijos asustados por la densa nube de humo que invadía los pasillos, lo que obligó a las familias a desplazarse a toda prisa hacia el colegio para retirar a los menores.
Alerta por chinches y reclamos acumulados en Supervisión
La grave negligencia del martes se suma a una serie de irregularidades que las familias venían advirtiendo desde la semana previa, cuando se ejecutó una desinfección en el sector de primaria que ya había generado reacciones alérgicas entre los estudiantes de secundaria. Tras los primeros reclamos, las autoridades habían dispuesto una rotación de cursos para la sede uno, medida que resultó insuficiente.
A la fumigación descontrolada se añade la preocupación por la posible presencia de plagas en las instalaciones de ambas instituciones. Karina, otra de las madres presentes en la protesta ante Supervisión, cuestionó el accionar directivo y desmintió que el problema afecte a una sola área:
«Se comparte todo», afirmó Karina al remarcar que los niveles primario y secundario utilizan de manera conjunta espacios comunes clave como los sanitarios y la cantina.
Las familias permanecen a la espera de un informe oficial por parte de Supervisión Escolar y de las autoridades de salud para constatar posibles secuelas en los alumnos afectados, al tiempo que exigen la determinación de responsabilidades por haber puesto en riesgo la salud de toda la matrícula escolar.
