El gobierno británico de Andy Burnham ratificó que aplicará la Ley de Protección de Intereses Comerciales para blindar a las petroleras Rockhopper y Navitas frente a la presentación cautelar argentina en Hamburgo. Tras el respaldo de Downing Street, las acciones de las empresas del proyecto Sea Lion rebotaron hasta un 6,6% en los mercados.
La escalada geopolítica entre la Argentina y el Reino Unido por la soberanía del Atlántico Sur alcanzó una nueva cima de tensión internacional. Luego de que la Cancillería argentina recurriera formalmente ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM) con sede en Hamburgo para solicitar una medida cautelar que frene de inmediato las perforaciones hidrocarburíferas en la Cuenca Malvinas Norte, la administración británica encabezada por el primer ministro Andy Burnham emitió una dura respuesta diplomática.
A través de un comunicado oficial del Foreign Office y del Ministerio de Comercio, la administración de Downing Street advirtió que no tolerará los avances del Estado argentino contra las firmas privadas que operan bajo licencias de la ocupación colonial en las islas.
“Estas medidas envían una clara señal de que no nos quedaremos de brazos cruzados mientras la Argentina intenta aplicar su legislación nacional para obstaculizar los intereses comerciales legítimos en las Islas Malvinas”, aseveró el secretario de Estado de Comercio e Industria británico, Jonathan Reynolds.
Blindaje legislativo y rechazo al reclamo cautelar
El centro del contraataque británico se sostendrá en la aplicación de la Ley sobre la Protección de Intereses Comerciales (PTI, por sus siglas en inglés), un mecanismo jurídico especial diseñado para bloquear y neutralizar en territorio británico o sus dependencias el impacto de embargos, sanciones o reclamos judiciales extranjeros.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, calificó las acciones del gobierno argentino de «intentos inaceptables de coacción e intimidación» contra las corporaciones petroleras, reafirmando que el derecho de los isleños a explotar recursos naturales es «inquebrantable».
La medida cautelar planteada por la Argentina ante el organismo internacional de las Naciones Unidas busca suspender todo avance en el yacimiento Sea Lion, cuya producción comercial de crudo en alta mar está proyectada para comenzar hacia 2028.
Rebote bursátil en Londres y Tel Aviv
La ratificación del respaldo soberano y legal del Reino Unido trajo alivio inmediato a los mercados financieros donde cotizan las firmas a cargo del megayacimiento:
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Navitas Petroleum (Israel): Operadora del 65% de Sea Lion, registró una suba del 6,67% en la Bolsa de Valores de Tel Aviv.
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Rockhopper Exploration (Reino Unido): Titular del 35% restante del proyecto, cotizó con un alza del 4,16% en la Bolsa de Londres.
El repunte bursátil permitió a ambas corporaciones amortiguar parcialmente la racha negativa sufrida desde el pasado 3 de septiembre, cuando el gobierno del presidente Javier Milei anunció formalmente por cadena nacional un paquete de sanciones económicas, financieras y la promoción de leyes para restringir la operatoria de la cadena de suministro hidrocarburífera en aguas del Atlántico Sur.
