El tramo caliente del torneo regional exige nervios de acero y máxima concentración.
Tras haber conseguido una ajustada pero valiosa victoria por 2 a 1 en el encuentro de ida, el plantel de J.J. Moreno se prepara para afrontar este sábado el partido de vuelta de los octavos de final frente a Newbery. El director técnico, Gustavo Caamaño, dejó en claro que la serie se encuentra totalmente abierta y que no habrá margen para la relajación en un choque que promete emociones de alto voltaje.
En declaraciones formuladas al programa Tiempo Deportivo de Jornada Radio, el estratega advirtió que el trámite se definirá por detalles mínimos: «Es un partido largo, de 180 minutos, de 200 si le sumamos todo lo que dan a recuperar los árbitros. Hay que tener paciencia y, en series parejas como esta, la concentración es fundamental», expresó.
Estrategia definida: administrar la ventaja sin descuidar el arco rival
Lejos de especular con el resultado obtenido en el primer capítulo —un cotejo que calificó como duro y trabado, donde la diferencia se destrabó recién en el epílogo—, el cuerpo técnico planificó un planteamiento inteligente para el duelo decisivo en condición de visitante. La idea principal no es refugiarse cerca de su propia área, un error que el DT prefiere evitar a toda costa.
«De nuestra parte, obviamente, trataremos de sostener la ventaja, pero sin defendernos todo el partido, porque eso es un error. Esperaremos tener nuestras opciones para poder ampliar el marcador y, si no es así, trataremos de sostenerla», analizó Caamaño, enfatizando que el equipo buscará golpear en los momentos justos del encuentro.
En cuanto al análisis del rival, el entrenador reconoció la jerarquía ofensiva de Newbery, destacando la base de futbolistas experimentados que arrastra el conjunto contrincante y la jerarquía de incorporaciones clave como Coco Giménez, Padovani y el arquero Ullúa, piezas determinantes de mitad de cancha hacia adelante.
Una baja sumamente sensible y un llamado a la experiencia
El gran dolor de cabeza para J.J. Moreno de cara a este compromiso pasa por la ausencia obligada de Alan Silva, expulsado en los minutos finales del partido de ida. Caamaño no escatimó elogios para el mediocampista, a quien calificó como el único enganche neto con el que cuenta el plantel: «Alan es un jugador que tiene talento, pausa y algo diferente. Lo estamos utilizando en tres cuartos de cancha para adelante. Es un jugador superimprescindible, lo hizo saber en el partido que jugó y se adaptó rapidísimo», lamentó, anticipando que deberá reestructurar el esquema con otra clase de futbolistas.
El entrenador hizo un fuerte llamado al liderazgo de los jugadores más experimentados dentro del campo de juego: «Uno puede bajar una línea, pero después el que vive la situación en carne propia es el jugador. Esperemos que los que tienen mucha experiencia y los que tienen poca traten de usar la cabeza, ser inteligentes en cada momento y manejar bien los tiempos», sentenció con firmeza.
