El mandatario chubutense alcanzó un diferencial positivo de 32 puntos en el informe de septiembre elaborado por CiGob, Autoritas y Daniela Aruj. El estudio destacó las menciones asociadas al desarrollo productivo, la infraestructura energética, la Zona Franca y las gestiones internacionales.
El gobernador de la provincia del Chubut, Ignacio «Nacho» Torres, se posicionó en el cuarto lugar del ranking nacional de imagen digital de gobernadores correspondiente al mes de septiembre, según reveló el último informe técnico elaborado de manera conjunta por la Fundación CiGob, Autoritas y la consultora Daniela Aruj.
De acuerdo con las métricas del relevamiento, el titular del Ejecutivo chubutense cosechó un 42% de menciones positivas, un 10% de valoraciones negativas y un 48% de interacciones neutrales, lo que le otorgó un saldo neto favorable de 32 puntos diferenciales. Con estos guarismos, Torres se ubicó en el lote principal del mapa federal, únicamente superado por los gobernadores Claudio Poggi (San Luis), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Marcelo Orrego (San Juan).
Ejes de la conversación y drivers de reputación
El análisis sobre la conversación pública en plataformas digitales y redes sociales identificó que los principales impulsores de las menciones favorables del mandatario provincial estuvieron directamente vinculados a la gestión económica e infraestructura:
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Infraestructura y producción: El avance de las obras en la Zona Franca y el desarrollo de proyectos energéticos para el interior de la provincia impulsaron el diálogo digital hacia valoraciones de gestión concreta.
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Atracción de inversiones: La agenda focalizada en la llegada de capitales privados y la generación de empleo en sectores estratégicos sumaron volumen a la percepción positiva.
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Proyección internacional y cultura: La misión oficial que encabezó la comitiva chubutense en Francia, sumada a diversas iniciativas culturales de alcance provincial, aportaron a la visibilidad y reputación del Ejecutivo.
Metodología del informe
Desde las consultoras aclararon que la metodología del estudio se basa en la escucha activa y el procesamiento de conversaciones en medios digitales y plataformas sociales (social listening), por lo que mide el clima de opinión pública expresado en la red y no constituye una encuesta tradicional de aprobación ciudadana por muestreo directo.
