La Justicia elevó a debate oral una causa por violencia de género tras violar restricciones, romper grilletes y destrozar equipos policiales.
La Justicia de la ciudad capital de Rawson resolvió avanzar con la elevación a juicio oral y público de un grave expediente por violencia de género que involucra a un hombre identificado bajo las iniciales J. E. M.
Violación de restricciones, ingreso a viviendas y rotura del monitoreo dual
El sujeto está formalmente imputado por la presunta comisión de cuatro hechos delictivos ocurridos de manera sucesiva entre octubre de 2025 y marzo de 2026. La medida procesal fue adoptada el pasado martes 20 de octubre por la jueza de garantías Eve Ponce, quien rechazó de plano el planteo formulado por la defensa técnica para intentar cerrar la causa por supuesta escasez de pruebas.
El núcleo central de la investigación fiscal gira en torno al sistemático incumplimiento de una orden judicial de restricción de acercamiento dictada oportunamente por el Juzgado de Familia, la cual le prohibía terminantemente al acusado acercarse a menos de 200 metros de la víctima y de su domicilio, medida que le había sido notificada de manera fehaciente en septiembre de 2025.
Dentro de los episodios más graves expuestos por la acusación destaca el ocurrido en la madrugada del 16 de octubre de ese año, cuando el agresor habría violentado las rejas perimetrales del patio de la vivienda de la mujer —ubicada en el barrio Luis Vernet—, pateado la puerta principal y penetrado hasta una de las habitaciones. En esa misma secuencia delictiva, el individuo rompió la traba de seguridad de la tobillera electrónica correspondiente al sistema dual de monitoreo satelital que el Estado utilizaba para vigilar sus restricciones.
Destrozos en la Oficina Judicial, techos ajenos y el rechazo al pedido de sobreseimiento
La conducta violenta del imputado sumó nuevos cargos durante su paso por los estrados judiciales. Ese mismo 16 de octubre, mientras permanecía bajo custodia preventiva en la Oficina Judicial, el acusado arremetió contra un efectivo policial y pateó su equipo de comunicación portátil, provocando que el dispositivo cayera al suelo y quedara inutilizado tras la rotura de su antena. Posteriormente, el cuarto hecho investigado se registró el 3 de marzo de 2026, jornada en la cual el hombre reincidió en su accionar al escalar e ingresar al techo de una finca lindera a la propiedad de la víctima protegida.
Durante la audiencia preliminar, el abogado defensor Damián D’Antonio solicitó la clausura y el sobreseimiento del proceso argumentando que los elementos reunidos carecían de peso probatorio. Sin embargo, la Fiscalía —representada por el fiscal general Leonardo Cheuqueman Levill y el funcionario Rubén Kholer— se opuso firmemente y respaldó la continuidad del debate aportando la denuncia de la damnificada, testimonios de testigos y efectivos policiales, actas de procedimiento, la cédula de notificación de prohibición de acercamiento y los registros digitales del sistema Espejo.
Desde el Ministerio Público Fiscal subrayaron que todos los episodios debían encuadrarse en un contexto inequívoco de violencia de género. Tras evaluar los elementos, la jueza Ponce desestimó el pedido de la defensa y habilitó el juicio oral,donde el imputado deberá responder por desobediencia a la autoridad, violación de domicilio y dos hechos de daño agravado. Los cargos abarcan figuras de concurso ideal y real de delitos.
