Con 42 votos afirmativos y 21 en contra, la Cámara alta modificó la norma vigente desde 2010. El texto introduce cambios en internaciones involuntarias, suma a la ludopatía como adicción y gira el debate a la Cámara de Diputados.
Tras una extensa jornada parlamentaria que se inició este jueves a las 14:00 horas, el Senado de la Nación aprobó con 42 votos a favor, 21 en contra y ninguna abstención el proyecto de reforma de la Ley de Salud Mental. La iniciativa, que modifica de manera sustancial la normativa promulgada en 2010, fue girada a la Cámara de Diputados para su tratamiento definitivo.
El proyecto arribó al recinto impulsado por un dictamen de mayoría firmado por legisladores del PRO, la UCR, el Movimiento Misionero y el senador Carlos Espínola (Provincias Unidas). Pese al acompañamiento en general, algunos firmantes mantuvieron disidencias al advertir que el texto final no garantiza de manera explícita las partidas presupuestarias requeridas para la implementación efectiva de los nuevos servicios.
El tratamiento de este proyecto coronó un temario legislativo de alto impacto que incluyó la sanción del Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), la creación del marco normativo para el mercado del carbono, la invitación oficial al papa León XIV y la citación al jefe de Gabinete, Diego Santilli, para brindar su informe de gestión.
Modificaciones clave: internaciones, criterios de riesgo y adicciones
La reforma introduce transformaciones operativas e institucionales enfocadas en la atención de las adicciones, los servicios de internación y el abordaje de los consumos problemáticos:
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Nuevo criterio para internaciones involuntarias: Sustituye el concepto de «riesgo cierto e inminente» por el de «riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros». Para evaluar la medida, los profesionales deberán analizar tanto la consulta puntual como los antecedentes y las consecuencias de omitir el tratamiento.
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Control judicial en internaciones voluntarias: Deberán comunicarse a la Justicia, otorgando potestad a los jueces para solicitar peritajes e incluso revocar la medida. Las internaciones que excedan los 180 días (continuos o acumulados en dos años) serán catalogadas legalmente como «prolongadas».
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Firma profesional requerida: La indicación de internación deberá contar con la firma de un médico (preferentemente psiquiatra) o un profesional con formación especializada en salud mental, sumando una segunda firma interdisciplinaria —contemplada para psicólogos— para las etapas de evaluación y alta.
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Incorporación de la ludopatía y telemedicina: La norma suma a la ludopatía de forma explícita dentro del esquema de adicciones, habilita las teleconsultas psiquiátricas y mantiene la prohibición de la apertura de manicomios, priorizando los abordajes ambulatorios y comunitarios.
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Directivas anticipadas: Se garantiza el derecho de los pacientes a dejar asentado por adelantado la aceptación o rechazo de determinados tratamientos, así como la designación de un tercero para la toma de decisiones en momentos de incapacidad temporal.
