Con tecnología de SpaceX y una producción prevista para 2028, el superdeportivo eléctrico de Elon Musk promete llevar el rendimiento automotriz a una nueva dimensión con propulsores de gas frío y un diseño ultraliviano.
La industria automotriz se prepara para un hito inédito en el segmento de los superdeportivos eléctricos. Tesla, la compañía fundada por Elon Musk, avanza en el desarrollo del nuevo Tesla Roadster, un vehículo de alto rendimiento que combina ingeniería automotriz de vanguardia con tecnología aeroespacial provista por SpaceX.
Previsto para ingresar a la línea de producción en 2028, el modelo destaca por incorporar componentes aerodinámicos móviles, un sistema de succión que le permite mantenerse adherido a superficies inclinadas e incluso boca abajo, y una variante extrema equipada con propulsores que le otorgan la capacidad de elevarse del suelo.
Innovación aeroespacial aplicada a la conducción
El diferencial técnico del nuevo Roadster radica en la transferencia tecnológica directa desde SpaceX. La integración de sistemas de propulsión y aerodinámica avanzada busca transformar la experiencia en circuito y carretera:
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Mecanismo de succión y carga aerodinámica: El chasis incorpora un sistema electrónico de ajuste continuo para la suspensión, la dirección y la carga aerodinámica, sumado a un dispositivo de succión de alta potencia para garantizar máxima estabilidad en maniobras límite.
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Materiales de última generación: Para contrarrestar el peso de las baterías y maximizar la agilidad, la carrocería cupé recurre a una combinación de fibra de carbono, titanio y magnesio.
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Diseño e interior: Destaca por sus faros ocultos, una banda luminosa trasera, puertas de apertura vertical, tapizados en microgamuza y un sistema de dirección totalmente electrónico.
Las tres versiones del Tesla Roadster
La gama estará dividida en tres configuraciones bien delimitadas, diseñadas para responder a diferentes perfiles de rendimiento y tecnología:
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Versión Performance: La variante de entrada, focalizada en el uso deportivo convencional, con máxima aceleración en pista y un equilibrio óptimo para ruta.
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Versión Thrust: Suma propulsores de gas frío en la parte trasera desarrollados por SpaceX, lo que permite regular el empuje y lograr respuestas inmediatas en aceleración y maniobrabilidad.
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Versión Rocket (Capacidad de vuelo): Diseñada para un solo ocupante, es la configuración más extrema. Incorpora un sistema de propulsión integral que le permite realizar desplazamientos verticales, avance frontal y rotaciones laterales. Desde la compañía aclararon que esta capacidad aérea estará estrictamente restringida a circuitos cerrados y no estará habilitada para la vía pública.
