Este martes 3 de noviembre Donald Trump se juega su futuro político y la gobernabilidad de su mandato.
La principal potencia geopolítica del planeta define su rumbo institucional este martes 3 de noviembre de 2026 en unas elecciones de medio término determinantes.
Elecciones clave en EE. UU., votantes latinos y el voto del Papa
El comicio funcionará como un referéndum directo sobre la administración de Donald Trump, cuya popularidad atraviesa niveles críticos con sondeos que marcan un nivel de aprobación entre el 30% y el 38%. El proceso electoral cuenta con 250 millones de ciudadanos habilitados para votar, destacándose el peso decisivo de la comunidad latina con 39 millones de electores (16% del padrón).
De forma anticipada —vía correo o presencial—, ya sufragaron 48 millones de personas (19,2% del total), registrándose un 46% de votantes demócratas, 31% republicanos y 23% independientes. Entre las curiosidades históricas del voto por correo resalta la participación de Robert Francis Prevost, el papa León XIV, quien ejerció su derecho ciudadano desde el Vaticano.
En estas legislativas se pondrá en juego la renovación total de los 435 escaños de la Cámara de Representantes (mandatos de 2 años) y 35 bancas de las 100 del Senado (mandatos de 6 años), incluyendo los escaños especiales que dejaron vacantes el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio.
Asimismo, se renovarán 36 gobernaciones estatales, 3 representaciones territoriales (Guam, Islas Marianas del Norte e Islas Vírgenes) y miles de cargos locales.Históricamente, en 37 de 41 comicios de medio término celebrados desde 1864 el partido gobernante perdió la mayoría en Diputados, un antecedente que ya afectó a Trump en 2018 y precedió su derrota presidencial en 2020. Una caída en ambos recintos expondría al mandatario al síndrome del «pato rengo», forzándolo a gobernar mediante órdenes ejecutivas propensas a frenos judiciales.
Pronóstico de encuestas, costo de vida y los efectos sobre Milei y la Argentina
Las proyecciones de la Universidad de Harvard asignan a los demócratas un 94% de probabilidades de arrebatar el control de la Cámara de Representantes, donde el oficialismo defiende una ajustada ventaja (218 republicanos más 1 independiente contra 214 demócratas), estimando una cosecha opositora del 54% de los votos nacionales.
En el Senado —hoy controlado por los republicanos 53 a 45—, las encuestas de Harvard otorgan un 75% de chances a los demócratas para alcanzar 53 bancas, aunque la paridad extrema en estados como Kansas, Iowa, Maine, Ohio, Alaska, Michigan y Texas mantiene abierto el escenario. Un eventual empate 50 a 50 otorgaría al vicepresidente JD Vance el voto de desempate, fortaleciendo su perfil como sucesor de cara al período 2029-2033 por encima de Marco Rubio.
Por parte del Partido Demócrata, la exvicepresidenta Kamala Harris encabeza las preferencias internas en un espacio que busca superar las secuelas de la gestión de Joe Biden. El desgaste republicano responde a la crisis económica y al costo de vida,impulsado por una inflación del 3,67% acumulada entre abril y septiembre y un galón de combustible a 4 dólares tras el conflicto bélico iniciado el 28 de febrero entre EE. UU. e Israel contra Irán, que desencadenó el cierre del Estrecho de Ormuz.
El desenlace electoral tendrá profundas implicancias sobre la Argentina y el alineamiento internacional de Javier Milei, especialmente tras el triunfo de Luiz Inácio «Lula» Da Silva sobre Flávio Bolsonaro en Brasil y la inestabilidad política de Benjamín Netanyahu en Israel.Al respecto, el exembajador Eduardo Amadeo sostuvo que un traspié republicano exigirá mayores esfuerzos diplomáticos,pero descartó un aislamiento de la Argentina dado el interés estratégico de Washington en la región.
En contraste, el ex canciller Jorge Taiana y el diplomático José Octavio Bordón advirtieron que el alineamiento automático del Gobierno argentino debilita la integración del Cono Sur y erosiona la autonomía nacional. Finalmente, Alejandro Díaz, CEO de AmCham —entidad que agrupa a más de 690 empresas que representan el 28% del PBI y el 45% de las exportaciones del país—, aclaró que las inversiones y el interés estratégico norteamericano por las cadenas de suministro y minerales críticos de la Argentina se mantendrán firmes independientemente del resultado electoral.
