El mapa energético de la Patagonia registró un viraje histórico que genera enorme expectativa económica.
Tras la salida de YPF del norte santacruceño y la llegada de nuevos jugadores privados al sector, la provincia logró una impresionante incorporación de 9,4 millones de metros cúbicos de reservas de petróleo comprobado, cifra equivalente a más de 59 millones de barriles que impulsan de manera directa el balance de la Cuenca del Golfo San Jorge.
El despegue del Golfo San Jorge: cuatro áreas clave en la mira
El último informe técnico realizado por la consultora especializada Oil Production Consulting (OPC) reflejó con números el impacto inmediato del traspaso de mando. Durante el año 2025, las reservas comprobadas de la Cuenca del Golfo San Jorge experimentaron un salto al pasar de 161 millones de metros cúbicos (en 2024) a 170,6 millones de metros cúbicos.
Esto representa un crecimiento neto total de 9,6 millones de metros cúbicos, donde prácticamente la totalidad del incremento —9,4 millones— fue aportada por las cuatro concesiones santacruceñas reacondicionadas. La reactivación se concentró en los yacimientos operados por las firmas Quintana E&P, Roch y Azruge S.A., cuyos registros de reservas habían figurado en cero durante el período 2024 previo a su toma de control.
El desglose del petróleo: qué empresa incorporó mayor volumen
La distribución del recurso certified expone la preponderancia del proyecto principal:
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Quintana E&P: Asumió el área Cañadón León-Meseta Espinosa y encabezó el ranking con la declaración de 6,7 millones de metros cúbicos de reservas comprobadas.
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Roch: Sumó volumen a través de dos concesiones: 1,8 millones de metros cúbicos en El Guadal-Lomas del Cuy y otros 600.000 metros cúbicos en Cañadón Yatel.
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Azruge S.A.: En la concesión Cañadón Vasco, registró 300.000 metros cúbicos de hidrocarburo verificado.

Certificación técnica: por qué no se trata de descubrimientos de cero
El especialista en hidrocarburos Marcelo Hirschfeldt detalló la ingeniería detrás de la registración oficial de una reserva hidrocarburífera. El profesional aclaró que la incorporación formal no es automática tras el cambio de manos del yacimiento: «No es que vos entrás a un yacimiento y decís: bueno, a partir de ahora lo que dejó YPF pasa a tener reservas. Ese valor sale de que haya un proyecto presentado, que haya una empresa auditora que certifique», explicó.
En ese sentido, Hirschfeldt precisó que los 9,4 millones de metros cúbicos no responden a descubrimientos de nuevos campos durante 2025, sino a la certificación técnica de recursos recuperables previamente existentes. Estas proyecciones incluyen obras de recuperación secundaria, intervención o reparación de pozos antiguos y la perforación de nuevos pozos, maniobras destinadas a convertirse en inversiones reales, mayor actividad operativa y un consecuente aumento en la producción física de crudo.
