Un crudo informe del INDEC reveló graves déficit en servicios básicos, cloacas y vivienda.
Un alarmante diagnóstico sobre el déficit de infraestructura en la Argentina fue revelado en las últimas horas tras la publicación del informe oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El INDEC expuso la grave brecha en servicios públicos esenciales
El estudio técnico sobre condiciones de vida, correspondiente al primer semestre de 2026 y basado en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH),analizó a 10,2 millones de familias distribuidas en 31 aglomerados urbanos del país, dejando en evidencia las profundas desigualdades en el acceso a los servicios públicos.
l servicio de gas de red llega únicamente al 64,6% de los hogares encuestados. Esto significa que un 35,4% de las viviendas —más de un tercio de la población urbana nacional— carece por completo de conexión a la red formal. En contraste, la cobertura de agua corriente alcanza al 90,9% de los hogares (dejando fuera al 9,1%), mientras que la red de desagües cloacales cubre al 73,1%,marcando que un 26,9% de las familias vive sin tendido sanitario básico.
Vulnerabilidad habitacional, hacinamiento y déficit en salud
El relevamiento del organismo oficial profundizó sobre la calidad de la vivienda y la tenencia de inmuebles en los grandes centros urbanos. Si bien el 81,3% de los hogares reside en inmuebles con materiales suficientes, un 12,5% habita en condiciones parcialmente insuficientes y un 6,2% vive en estructuras severamente deficientes.
A su vez, en el plano sanitario interno, un 11,6% sufre condiciones inadecuadas, mientras que en materia de hacinamiento, el 12,0% registra entre dos y tres personas por cuarto y un 1,8% padece un hacinamiento crítico al superar los tres moradores por habitación.
Respecto al régimen de propiedad, el informe detalló que el 61,7% de las familias es propietaria del inmueble y del terreno, el 20,9% es inquilina o arrendataria y el 17,4% se encuadra en otras formas de ocupación. Por último, en el área de la salud, el 61,1% cuenta con cobertura prepaga, obra social o mutual, mientras que un 17,8% depende de forma exclusiva del sistema público de atención y un 21,1% registra al menos a un integrante de su núcleo familiar bajo esa misma condición de vulnerabilidad médica.
