Vinos de Los Altares. La Bodega y Viñedos Ayestarán Allard, ubicada en El Hoyo, comenzó la elaboración de vinos con uvas provenientes de Los Altares.
Al respecto, y en diálogo con Radio 3, el enólogo de la firma, Darío González Maldonado, destacó la incorporación de nuevos productores como Germán Velasco, quien inicia su camino en la viticultura y eligió esta bodega para procesar su cosecha. «Este productor tiene esas cuatro variedades cultivadas en Los Altares y nos eligió para elaborar sus vinos», afirmó el experto.
Las condiciones climáticas del otoño chubutense han favorecido la maduración de variedades como Merlot, Pinot Noir y Chardonnay.
«Tenemos un otoño muy lindo, de muy buena amplitud térmica. Las mañanas frías y las temperaturas más altas al mediodía favorecen la tipicidad de cada varietal», explicó el enólogo.
El prestigioso enólogo Michel Roland, reconocido a nivel internacional, degustó más de 30 vinos chubutenses y elogió su calidad.
«Tuve el privilegio de conocerlo y recorrer varios lugares con él. Probó nuestros vinos y quedó encantado con todos», comentó. Su visita ha reforzado el posicionamiento de la vitivinicultura patagónica en el mercado global.
La vendimia en Chubut se desarrollará progresivamente en distintas localidades, comenzando en Los Altares y finalizando en Trevelin, consolidando el crecimiento de la industria vitivinícola en la provincia. «La madurez viene más acelerada este año, pero bastante bien. Auguramos una gran cosecha», concluyó Maldonado.
Además de consolidar la tradición vitivinícola, la bodega ha implementado innovadoras técnicas de vinificación que integran prácticas sustentables y tecnología de punta. Estos métodos permiten optimizar el proceso de fermentación y resaltar las características propias de cada varietal, lo que no solo mejora la calidad del producto final, sino que también refuerza el compromiso de la bodega con la preservación del medio ambiente.
Por otro lado, el creciente interés en la enología regional está impulsando el turismo enológico en la zona. La bodega y sus viñedos se han convertido en un destino atractivo para quienes desean conocer de cerca el proceso de producción y degustar vinos de alta calidad. Este movimiento fortalece la economía local y posiciona a Los Altares como un referente en la vitivinicultura patagónica.