El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó este miércoles que la Argentina está avanzando en la negociación de un crédito con la banca privada internacional por un monto de entre 6.000 y 7.000 millones de dólares.
El objetivo central del préstamo es cubrir los vencimientos de deuda previstos para enero sin afectar el nivel de reservas internacionales del Banco Central. Según informó el portal El Cronista, donde Caputo realizó el anuncio en el «Encuentro de Líderes 2025», el ministro aseguró que «los bancos nos ofrecieron US$ 6.000/7.000 millones y estamos viendo cuánto le tomaremos».
Un salvavidas financiero para proteger las reservas
El préstamo, considerado un «repo» o pase pasivo en términos financieros, está diseñado para que el país pueda cumplir con sus obligaciones de pago sin tener que utilizar sus reservas líquidas. Caputo fue claro al señalar que el propósito es “garantizar que el pago de enero no haga que bajen las reservas”. Esta estrategia se vuelve crítica en un contexto en el que las reservas netas del Banco Central (excluyendo pasivos) se encuentran en un nivel bajo. De hecho, según un análisis del banco Barclays, las reservas netas son inferiores a las que tenía el país cuando asumió el actual gobierno. Este crédito, entonces, actuaría como una solución de corto plazo para sortear un vencimiento puntual sin debilitar aún más las arcas del Estado.
El doble desafío de acumular reservas y pagar deuda
El anuncio del ministro Caputo puso en evidencia uno de los principales desafíos económicos de la gestión: la dificultad para acumular reservas en un contexto de fuertes vencimientos de deuda heredados. El propio Caputo ha explicado que, pese a haber comprado una cantidad histórica de dólares en el mercado, el resultado neto sobre las reservas se ha visto neutralizado por la necesidad de honrar compromisos externos. Para la próxima revisión del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), programada para 2026, el país deberá cumplir la meta de llevar las reservas netas a un nivel de -US$ 2.600 millones. Lograrlo depende, en gran medida, de que el Tesoro Nacional recupere el acceso a los mercados de capitales y deje de depender del Banco Central para financiar pagos.
Un optimismo que busca calmar al mercado
El ministro de Economía aprovechó su presentación para transmitir un mensaje de optimismo y previsibilidad. Además del crédito en marcha, Caputo anticipó que espera una baja del riesgo paísen las próximas semanas, impulsada no solo por esta operación financiera, sino también por el paquete de leyes que el Gobierno enviará al Congreso. Según su visión, estas reformas buscan «reforzar la previsibilidad fiscal y mejorar las condiciones de acceso al crédito internacional». El ministro afirmó con contundencia que «este es un tren que ya arrancó» y que el país está frente al mejor ciclo económico en décadas.
Con el crédito en carpeta, el Gobierno busca oxigenar las finanzas y ganar tiempo mientras espera que las reformas estructurales y un contexto internacional más favorable generen las condiciones para un financiamiento sostenible. El éxito de esta estrategia no solo se medirá por la concreción del préstamo, sino por la capacidad de la Argentina de cumplir con las metas del FMI, estabilizar el frente cambiario y, finalmente, revertir la tendencia negativa en sus reservas netas. Información extraída del medio Noticias Argentinas.




