Esquel se moviliza contra la minería y la reforma de la Ley de Glaciares.
Este miércoles, la ciudad de Esquel vuelve a ser el epicentro de la resistencia social en la Patagonia. Bajo la consigna «La Ley de Glaciares no se toca», la Asamblea por el No a la Mina convocó a una concentración multitudinaria en la Plaza San Martín a partir de las 18:00 horas. La movilización surge como respuesta a lo que los vecinos denominan un «momento grave» que pone en riesgo los recursos hídricos de Chubut, frente al avance de proyectos extractivos y la reciente apertura a la exploración de uranio en la provincia.
La protesta coincide con el cumplimiento de 23 años de lucha ininterrumpida que marcó el rechazo social a la minería en la zona. Según EQS Notas, los asambleístas advirtieron que la frase «el agua está en peligro» tiene hoy una vigencia trascendental, denunciando que las políticas actuales buscan priorizar el extractivismo por sobre la supervivencia de los pueblos. El malestar se profundizó tras las declaraciones del presidente Javier Milei en el Congreso, donde manifestó su intención de explotar todos los minerales de la cordillera.
El rechazo a la modificación de la Ley de Glaciares
El eje central del reclamo es el tratamiento legislativo de la Ley de Glaciares en la Cámara de Diputados, luego de haber obtenido media sanción en el Senado. Los manifestantes sostienen que la modificación de esta normativa nacional busca facilitar el acceso de las corporaciones mineras a zonas periglaciares que hoy están protegidas. «La fuerza que podemos hacer es en la calle», afirmaron los voceros, quienes ven en estos cambios un intento del Gobierno Nacional de imponer un modelo que los chubutenses ya rechazaron históricamente.
La asamblea denunció que el avance minero se presenta bajo la excusa de la generación de empleo, pero advierten que la realidad muestra puestos de trabajo escasos y una degradación ambiental irreversible. Para los activistas, el debate en comisión en Diputados es el momento crítico para poner límites y evitar lo que consideran una condena a la escasez hídrica en la región cordillerana.
Alarma por el uranio en Laguna Salada y el viaje a Nueva York
Otro punto de conflicto que encendió las alarmas es la aprobación del permiso de Evaluación de Impacto Ambiental para que la empresa canadiense Jaguar Uranium explore el proyecto Laguna Salada. Según la denuncia de los vecinos, esta autorización se otorgó de forma irregular, omitiendo la instancia de audiencia pública obligatoria. En este sentido, apuntaron contra el gobernador Ignacio Torres por el pacto firmado en 2024, en el cual se ofrecen los recursos naturales provinciales a intereses extranjeros.
Asimismo, los manifestantes alertaron sobre la participación de funcionarios en la próxima «Argentina Week» en Manhattan, Nueva York, del 9 al 12 de marzo. Denunciaron que en dicho evento se realizará un «road show» para ofrecer los minerales de Chubut a inversores internacionales. Ante este escenario, la asamblea hizo un llamado urgente a la comunidad para informarse y participar en las marchas, recordando que en la provincia las leyes que atentan contra el ambiente se han frenado históricamente en las calles mediante la movilización popular.




