En un hecho que conmociona a la comunidad, Pablo Moyano reconoció ante el tribunal su responsabilidad en el asesinato de Myrna Maidana, ocurrido en Rawson en junio de 2024.
Sin embargo, su versión choca con la calificación de «homicidio triplemente agravado» que sostiene la Fiscalía. El juicio por jurados, que comenzó bajo estrictas medidas de seguridad, se presenta como un caso testigo en la lucha contra la violencia de género.
La Confesión y los Pedidos de Perdón
El primer día del debate, Moyano se dirigió directamente a los miembros del jurado popular con una declaración impactante: «Soy culpable, le quité la vida a otra persona». A pesar de admitir el hecho, el acusado, cuya defensa está a cargo de Miguel Moyano, negó que se tratara de un crimen premeditado y rechazó la existencia de un vínculo afectivo estable con la víctima, calificando sus encuentros como esporádicos.
En su testimonio, dirigió un mensaje a la familia de Myrna Maidana: «Les pido perdón a la familia y a los hijos. No pasa un día en que no la tenga presente. Sé que hay una justicia divina y que las consecuencias las tengo que pagar». También se defendió de forma categórica de las acusaciones de abuso sexual, afirmando: «Yo no soy un violador», y aseguró que las charlas con la víctima «siempre fueron amenas».
La Versión de la Defensa vs. la Acusación de la Fiscalía
Un Juicio que Marca un Precedente
El debate se desarrolla en la Oficina Judicial de Rawson bajo la supervisión de la jueza Laura Martini y con un jurado popular de 12 vecinos que fueron seleccionados bajo estrictos protocolos de seguridad y objetividad. La comunidad sigue de cerca este caso, que refleja la lucha contra un flagelo social de raíces profundas.
La información sobre el desarrollo del juicio ha sido recabada de la cobertura periodística del medio Diario Jornada. El veredicto final, en manos del jurado, determinará qué versión de los hechos prevalece ante la ley y marcará un precedente crucial en la justicia penal de la provincia.




