El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se refirió a la notable falta de representación sindical en la última reunión del Consejo de Mayo, justificándola por inconvenientes de agenda y vuelos. La declaración se produjo en medio de tensiones por la reforma laboral, un punto crítico del diálogo.
En la presentación de las conclusiones del Consejo de Mayo, el vocero presidencial enfrentó preguntas sobre la ausencia de la CGT. Según informó el portal MinutoUno, Adorni explicó que el representante gremial, Gerardo Martínez (UOCRA), no pudo asistir a la mesa de diálogo porque «estaba regresando de Washington y el vuelo no llegó». El funcionario restó peso a la falta, calificándola como un «tema de tiempos» y remarcando que en encuentros anteriores los intercambios fueron «muy amistosos y constructivos».
Una justificación que no convence
La explicación del jefe de Gabinete llega en un contexto de creciente fricción. La tensión con el sector sindical no es nueva y se venía acumulando desde la reunión previa del Consejo, donde Martínez cuestionó abiertamente el espíritu de la reforma laboral impulsada por el Gobierno. A pesar de este desacuerdo, la administración de Javier Milei decidió avanzar y distribuyó entre los consejeros un borrador técnico para su revisión.
La ausencia en la foto oficial de la reunión de cierre del año es, por lo tanto, sintomática. Más allá del argumento logístico, refleja una profunda divergencia en uno de los ejes centrales del llamado Pacto de Mayo. El Gobierno busca dejar constancia escrita de estas posiciones contrapuestas en el documento final, un gesto que muestra la falta de consenso en temas clave.
El cierre de un ciclo y los proyectos enviados
Durante la presentación, Adorni adelantó las conclusiones preliminares sobre ocho de los diez puntos del Pacto de Mayo. Confirmó que el mismo día se publicaría el informe completo, los proyectos de ley terminados y toda la documentación aportada por los consejeros, en un intento por transparentar el proceso.
La reunión, de formato ampliado, contó con la presencia de otras figuras clave como el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo; y el presidente de la UIA, Martín Rappallini. Sin embargo, la silla vacía del sector trabajador opacó el anuncio y dejó al descubierto el talón de Aquiles del diálogo político y social que intenta promover el Gobierno.
La justificación de Adorni, aunque simple en su forma, abre un interrogante complejo sobre la real capacidad de construir acuerdos con un sector históricamente movilizado y crítico de las reformas económicas. El tiempo dirá si fue solo un problema de horario de vuelos o una metáfora de un distanciamiento mucho más difícil de resolver.




