Megaoperativo en la cordillera: 600 brigadistas y refuerzos de Chile.
La lucha contra los incendios forestales en Chubut ha alcanzado una escala internacional con la integración de nuevas fuerzas de combate. Bajo la coordinación del Centro de Operaciones de Emergencia (COEM), se ha diseñado una estrategia de contención que busca frenar el avance de las llamas en los puntos más sensibles de la región andina.
El despliegue actual no solo se enfoca en el ataque directo a los focos activos, sino que también establece un perímetro de seguridad para proteger los ecosistemas de mayor valor biológico y las áreas habitadas que permanecen en alerta ante el comportamiento errático del fuego.
Refuerzo internacional y despliegue logístico en territorio
La jornada de este martes está marcada por el arribo de asistencia técnica y humana proveniente del país trasandino, consolidando un frente unido contra la catástrofe. Según La17, el operativo cuenta actualmente con más de 600 brigadistas distribuidos en sectores estratégicos, a los que se suma una cuadrilla especializada de Chile.
Laura Mirantes, titular del COEM, destacó que esta integración permite rotar al personal exhausto y fortalecer las tareas de línea en zonas donde la geografía dificulta el acceso de maquinaria pesada, garantizando una operatividad sostenida durante las 24 horas.
Clima crítico: ráfagas de 45 km/h amenazan el combate
El éxito de las maniobras aéreas y terrestres depende estrictamente de una ventana climática que tiende a cerrarse hacia el final del día. Aunque las temperaturas se mantienen moderadas, rondando los 20 grados, la principal preocupación del comando unificado es el viento.
Se prevé que durante la tarde-noche las ráfagas superen los 45 kilómetros por hora, una condición que no solo aviva las llamas, sino que genera focos secundarios por el desprendimiento de pavesas. Esta situación obliga a los brigadistas a extremar las precauciones de seguridad y a revaluar constantemente la permanencia en ciertos frentes de ataque.
Acciones preventivas en Laguna Villarino y apoyo aéreo
Mientras el combate se intensifica en los focos principales, un contingente con base en Esquel ha iniciado tareas preventivas en la Laguna Villarino. El objetivo es realizar fajas de seguridad y limpieza de material combustible en esta área crítica para evitar que nuevos incendios encuentren terreno propicio para expandirse.
En cuanto al apoyo aéreo, las aeronaves hidrantes y helicópteros permanecen en alerta, operando únicamente cuando la densidad del humo permite una visibilidad segura. La optimización de estos recursos es vital para acompañar el esfuerzo de las cuadrillas que, cuerpo a cuerpo, intentan salvar el patrimonio natural de la provincia.




