Mejora el brigadista herido en el fuego y se recupera en Trelew.
La lucha contra los incendios forestales en la cordillera chubutense dejó un saldo de valentía y sacrificio que hoy encuentra un alivio en el parte médico. Manuel Hidalgo, el combatiente de 43 años que resultó lesionado durante las tareas de control en Puerto Patriada, muestra una evolución favorable en un centro asistencial de Trelew. Tras ser alcanzado por las llamas en un cambio de viento, el brigadista debió atravesar un complejo protocolo de traslados sanitarios que incluyó pasos por El Bolsón y Bariloche, hasta llegar a la ciudad del valle, donde especialistas en quemaduras supervisan su prometedora recuperación.
Intervenciones exitosas y estado de salud actual
El cuadro clínico de Hidalgo fue monitoreado minuciosamente desde el momento del accidente. Inicialmente, fue derivado a una unidad de cuidados intensivos en Bariloche, donde permaneció 24 horas bajo asistencia respiratoria mecánica de forma preventiva. Afortunadamente, los médicos confirmaron que no hubo compromiso en las vías aéreas por inhalación de humo, lo que permitió su extubación y posterior traslado para un tratamiento específico de sus heridas cutáneas.
Según Canal 12 Web, las quemaduras afectan menos del 20% de su superficie corporal, localizándose principalmente en ambos brazos y en su pierna izquierda. Un punto clave para su pronóstico positivo es que el fuego no alcanzó zonas críticas como el rostro o el cuello. Debido a la complejidad de las lesiones en su miembro superior izquierdo, se determinó su internación en Trelew para quedar bajo la atención del doctor Moya, un reconocido especialista en cirugía plástica y tratamiento de quemaduras, quien ya ha realizado intervenciones en quirófano con resultados alentadores.
Abordaje integral y acompañamiento familiar
La recuperación de un brigadista no solo implica la curación de las heridas físicas, sino también un soporte emocional ante el trauma vivido en la línea de fuego. Por ello, el centro de salud dispuso un equipo multidisciplinario que incluye médicos clínicos, nutricionistas, enfermeros y psicólogos. Este abordaje integral asegura que el paciente reciba los nutrientes necesarios para la regeneración de tejidos y la contención necesaria para procesar el siniestro.
Actualmente, Manuel se encuentra acompañado por su madre, quien también recibe apoyo psicológico por parte de la institución. Los profesionales destacaron que el ánimo del brigadista es bueno y que las curaciones quirúrgicas están respondiendo satisfactoriamente. Aunque permanecerá internado para nuevos procedimientos de cirugía plástica, el panorama es optimista, transformando la preocupación inicial de sus compañeros de base en una esperanza renovada mientras el resto de las cuadrillas continúa la batalla contra el fuego en la cordillera.




