Una nueva oleada de aumentos escalonados llega con el segundo mes del año, impactando en los servicios esenciales y apretando aún más el poder adquisitivo.
Con el inicio de febrero, los hogares argentinos se preparan para afrontar una nueva y fuerte presión sobre sus finanzas personales. Según Noticias Argentinas.
Una batería de aumentos escalonados entrará en vigencia, afectando desde el transporte público hasta los alquileres, el agua y la medicina privada. Este «tarifazo» generalizado amenaza con profundizar la crisis del poder adquisitivo, redefiniendo el gasto mensual de las familias en medio de un complejo escenario económico.
Ajuste en transporte y agua: nuevos valores y mecanismos
El transporte público lidera los incrementos. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó un aumento inmediato del 4.8% en colectivos y subtes, marcando el inicio de un nuevo esquema de ajuste mensual que se calculará con el IPC del Indec más un 2% adicional. Esta actualización, que según las autoridades busca «garantizar la sostenibilidad del servicio» tras un aumento del 84.85% en los costos operativos, eleva el boleto mínimo de colectivo a $650,11 (con SUBE registrada) y el pasaje de subte a $1.320.
En paralelo, el servicio de agua también se encarece. Los usuarios de AySA en el Área Metropolitana de Buenos Aires verán un incremento del 4% en sus facturas, llevando la boleta promedio a $26.899. Para un hogar de nivel zonal alto, el monto para cubrir agua y cloacas ascenderá a aproximadamente $31.709.
Más presión en vivienda y salud: alquileres y prepagas en alza
El sector de la vivienda tampoco ofrece alivio. Los inquilinos que mantienen contratos bajo la ya derogada Ley de Alquileres sufrirán un ajuste del 34.6% según el Índice de Contratos de Locación (ICL). Aunque esta cifra marca una desaceleración frente al 50.3% de septiembre pasado, representa un golpe significativo al presupuesto familiar.
Completan el cuadro los servicios de salud privada. Las empresas de medicina prepaga ya notificaron a sus afiliados un aumento promedio del 2.8% en las cuotas, sumando otra erogación fija en alza. Con este combo de ajustes en servicios esenciales, febrero se configura como un mes crítico donde la capacidad de consumo de los hogares volverá a ser puesta a prueba frente a la escalada constante de los costos de vida.




