Diego Santilli inicia una gira por las provincias para consolidar apoyos legislativos.
El Gobierno nacional ha definido el temario prioritario para el inicio de las sesiones ordinarias del Congreso, lo que marca el comienzo de una nueva etapa de negociaciones políticas. El ministro del Interior, Diego Santilli, será el encargado de encabezar una gira por el interior del país con el objetivo de construir las mayorías necesarias para aprobar un paquete de reformas que incluye modificaciones al Código Penal, la Ley de Fuego y normativas sobre propiedad privada y discapacidad.
Esta estrategia de diálogo directo busca repetir el éxito de debates anteriores, donde la intervención del Ministerio del Interior fue determinante para destrabar votaciones complejas. Al negociar con los mandatarios provinciales antes de que los proyectos lleguen al recinto, la Casa Rosada apuesta a anticipar conflictos y asegurar que los legisladores que responden a los gobernadores aliados acompañen las iniciativas oficiales.
El pliego de condiciones: reclamos provinciales y superávit fiscal
Las reuniones que Santilli mantendrá en los distintos distritos se darán en un contexto de fuertes demandas por parte de las provincias. Entre los planteos más recurrentes que los gobernadores ponen sobre la mesa se destacan la reactivación de la obra pública, la actualización de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), la transferencia de recursos federales y la resolución de deudas previsionales que la Nación mantiene con diversas jurisdicciones.
Sin embargo, el margen de maniobra del Ministerio del Interior está estrictamente delimitado por la política de «déficit cero» del Palacio de Hacienda. El Gobierno mantiene como condición innegociable el sostenimiento del superávit fiscal, lo que actúa como un filtro para cualquier compromiso que implique erogaciones de fondos. Esta rigidez económica obliga a Santilli a buscar acuerdos basados en consensos políticos y marcos regulatorios, más que en transferencias discrecionales de dinero.
Gobernadores aliados vs. el peronismo duro
La arquitectura de estas mayorías legislativas excluye, por el momento, a las provincias gobernadas por el peronismo opositor, como Buenos Aires, La Rioja, Formosa y Tierra del Fuego. Balcarce 50 ha decidido concentrar sus esfuerzos en el bloque de mandatarios «dialoguistas», quienes recientemente dieron una señal de sintonía al acompañar la misión «Argentina Week» en Nueva York para atraer inversiones extranjeras.
En el oficialismo creen que la presencia de 11 gobernadores en dicha gira internacional demuestra que existe un terreno fértil para el entendimiento. La apuesta de Santilli es consolidar este bloque de apoyo para garantizar la gobernabilidad en el parlamento durante 2026, aislando a los sectores que mantienen una confrontación abierta con la gestión de Javier Milei. El éxito de esta gira definirá la velocidad y la profundidad de las reformas estructurales que el Ejecutivo pretende implementar en los próximos meses.




