Chubut: el pronóstico anticipa alivio térmico pero pocas lluvias.
La lucha contra los incendios en Chubut y la Patagonia no da respiro. Con más de 45 mil hectáreas consumidas en lo que va de enero, el operativo de combate en la provincia de Chubut y el Parque Nacional Los Alerces enfrenta días decisivos. A pesar del esfuerzo titánico de más de 550 brigadistas y el despliegue de nueve medios aéreos, las condiciones meteorológicas extremas de las últimas horas, con temperaturas de 30 °C y humedad crítica del 25 %, han dificultado las tareas de contención.
El escenario para el próximo fin de semana presenta matices alentadores respecto a la temperatura, aunque la sequía sigue siendo la mayor preocupación.
Según Infobae, el Servicio Meteorológico Nacional anticipa un marcado descenso de la marca térmica a partir del sábado, con máximas que caerán de los 28 °C a los 13 °C para el inicio de la semana entrante. No obstante, las probabilidades de precipitaciones en Cholila y Villa Futalaufquen se mantienen por debajo del 40 %, lo que resulta insuficiente para extinguir los focos activos de manera natural.
Vientos fuertes y rotación: el nuevo enemigo
Si bien el calor dará una tregua, el viento se perfila como la principal amenaza para el lunes y martes. Se esperan ráfagas que podrían alcanzar los 69 km/h, un factor que no solo reaviva las llamas, sino que también imposibilita el trabajo de los seis helicópteros y tres aviones hidrantes por la baja visibilidad y el riesgo operativo. La inversión térmica observada durante las mañanas ya ha limitado los vuelos de drones y de observación, obligando a las cuadrillas terrestres a redoblar esfuerzos en fajas cortafuegos.
Restricciones vigentes y despliegue logístico
Debido a la magnitud del incendio y al intenso movimiento de maquinaria, las autoridades mantienen cerradas la Portada Norte del Parque Nacional y la Ruta 71. Asimismo, la navegación en el Lago Futalaufquen sigue prohibida para facilitar el abastecimiento de agua de las aeronaves. Mientras la Agencia Federal de Emergencias coordina la llegada de nuevos refuerzos, los pobladores locales y brigadistas miran al cielo esperando que las nubes de la próxima semana traigan, finalmente, el agua necesaria para terminar con un mes bajo fuego.




