Trump afirma haber «aniquilado» al régimen iraní en plena guerra.
En una actualización de alto impacto sobre el conflicto bélico en Oriente Medio, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que sus fuerzas militares han logrado una destrucción casi total de las capacidades operativas de Irán. Al cumplirse la tercera semana de hostilidades, el mandatario estadounidense describió un panorama de devastación sobre la infraestructura defensiva y ofensiva de Teherán, señalando que la campaña militar ha alcanzado niveles de efectividad sin precedentes en la historia reciente de la región.
Las declaraciones fueron vertidas antes de una reunión con el consejo de administración del Kennedy Center. Según Noticias Argentinas, Trump detalló que el ejército estadounidense ha atacado más de 7.000 objetivos estratégicos, lo que resultó en una reducción del 90% en los lanzamientos de misiles balísticos y una caída del 95% en la actividad de drones iraníes. «Han sido literalmente aniquilados. La Fuerza Aérea ha desaparecido. La Armada ha desaparecido. Muchos, muchísimos barcos han sido hundidos», sentenció el mandatario según los reportes oficiales.
Destrucción de la capacidad naval y aérea
El presidente estadounidense fue mordaz al referirse al estado actual de las fuerzas armadas iraníes, afirmando que la defensa antiaérea ha sido diezmada y que los sistemas de radar ya no existen. Trump precisó que más de cien buques de la armada iraní han sido hundidos o destruidos, incluyendo 30 buques minadores que representaban una amenaza para el comercio global. «Son buques de guerra, pero supongo que no sabían cómo usarlos», ironizó el líder republicano al describir la caída de la flota enemiga.
En este contexto, el foco se desplaza ahora hacia el Estrecho de Ormuz, un paso vital para el petróleo mundial. Aunque Trump afirmó que el paso se encuentra en «muy buen estado», hizo un llamado urgente a las naciones que dependen del crudo exportado por esa vía para que colaboren en garantizar la libre navegación. Anticipó que el secretario de Estado, Marco Rubio, anunciará próximamente qué países se sumarán a la coalición para reabrir el estrecho, mientras lanzaba duras críticas a la OTAN por lo que considera una falta de reciprocidad en la protección mutua.
Incertidumbre sobre el liderazgo y negociaciones
Uno de los puntos más llamativos del discurso de Trump fue la mención a la posible muerte o desaparición del nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Khamenei. «Nadie lo ha visto, lo cual es inusual», comentó Trump, refiriéndose al hijo de Ali Khamenei, quien supuestamente asumió el poder tras la muerte de su padre en ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel a finales del mes pasado. Esta acefalía o misterio sobre el mando central en Teherán se suma a las acusaciones de Trump sobre el uso de inteligencia artificial por parte de Irán para difundir desinformación.
Pese a la contundencia de los ataques, el presidente estadounidense reveló que existen canales de diálogo abiertos. «Están negociando y siempre hablamos», expresó, aunque aclaró que no sabe si el régimen está preparado para un acuerdo definitivo dado que están «sufriendo un duro golpe». El escenario internacional aguarda ahora las definiciones de los aliados estratégicos para ver cómo se estabiliza la zona tras el colapso militar que Washington describe como total e irreversible.




